Asunción, Paraguay.- La destitución del presidente de Paraguay, Santiago Peña, por parte del Senado representa un punto de inflexión sin precedentes en la política contemporánea del país sudamericano.
¿Qué provocó el juicio político y la destitución de Peña?
Este acontecimiento se desencadenó a raíz de un profundo escándalo financiero vinculado al cierre operativo de Ueno Bank SA, una entidad que colapsó a principios de semana y cuyas repercusiones salpicaron directamente al primer mandatario debido a su anterior participación accionaria en el Grupo Vázquez, empresa matriz de dicho banco.
La crisis institucional escaló con extrema rapidez cuando la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la apertura de un juicio político, lo que culminó en una votación unánime de los 44 senadores presentes para destituir formalmente a Peña, desestimando su intento previo de presentar la renuncia.
Al rechazar su dimisión y optar por la destitución, el Poder Legislativo frustró la posibilidad de que Peña accediera al beneficio constitucional de un escaño vitalicio en el Senado (el cual le otorgaba voz pero no voto), privándolo así de la inmunidad judicial que ese fuero suele garantizar frente a procesos penales pendientes.
Transición en Paraguay
Ante este vacío de poder, el vicepresidente Pedro Alliana asumió la titularidad del Ejecutivo para concluir el mandato presidencial constitucional que se extiende hasta agosto de 2028, habiendo sorteado previamente los intentos de juicio político en su contra.
Analistas políticos señalan que esta crisis institucional y el consiguiente escrutinio judicial sobre figuras de alto nivel político configuran el escenario de inestabilidad más grave en Paraguay desde la destitución del expresidente Fernando Lugo en 2012.
Fuente: Tribuna del Yaqui
