Caracas, Venezuela.- Este jueves 29 de octubre, la líder opositora y premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, expresó su respaldo a la hoja de ruta planteada por Estados Unidos para Venezuela y argumentó que su propio retorno al país evidencia que el cambio político es imparable.
Machado acelera la transición
Durante su primera rueda de prensa tras volver a territorio nacional el pasado domingo, luego de una ausencia de diez meses, la dirigente ofreció un discurso en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), su alma máter, antes de atender a los medios.
Machado inició agradeciendo la intervención militar estadounidense del 3 de enero de 2026 que derivó en la captura de Nicolás Maduro, reconociendo el liderazgo del presidente Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio por abrir esta compuerta a la libertad, a la vez que proyectó a Venezuela como el principal socio estratégico de Washington en la región.
Respecto al calendario político, y pese a la propuesta de Washington de escalonar los nombramientos judiciales y electorales antes de convocar a las urnas, la opositora abogó por acelerar el proceso y resolver de manera simultánea la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la declaratoria de falta absoluta en la Presidencia.
Horas antes de estas declaraciones, la presidenta interina había prometido elecciones bajo una autoridad renovada y con veeduría internacional, un anuncio que Machado vinculó directamente con la masiva presión ciudadana generada por su regreso.
La dirigente opositora descartó haber mantenido comunicación con la administración interina, asegurando que no ha recibido mensajes, salvoconductos ni señales de ninguna clase, y puntualizó que su espacio no forma parte de las mesas de diálogo que otros sectores opositores sostienen con el chavismo bajo la facilitación de Washington, un proceso liderado por Dinorah Figuera a la luz de la invitación que Marco Rubio le extendió esta semana.
Clave secreta y dura crítica petrolera
En cuanto a la logística de su regreso, optó por la prudencia al calificarla como una gestión completamente autónoma coordinada por sus equipos tanto a nivel nacional como internacional, reservándose los detalles para salvaguardar la seguridad de los involucrados. Recordando los siete intentos frustrados previos, destacó que aprendieron de los errores para cambiar la estrategia y lograr un factor sorpresa absoluto.
Por otra parte, su postura se endureció al abordar el acuerdo petrolero pactado en agosto entre Caracas y Washington, el cual otorga a Estados Unidos el control de unos 65 mil millones de barriles equivalentes al veinte por ciento de las reservas del país y que permanece sin oficializarse.
Al manifestar desconocer el texto, criticó la falta de transparencia del pacto. Dicho convenio se encuentra bajo la operación de North American Blue Energy Partners (Nabep), propiedad de Alejandro Betancourt, un empresario vinculado a Derwick Associates y con antecedentes judiciales por presunto blanqueo, fraude fiscal e investigaciones internacionales ligadas a Pdvsa.
Ante esto, Machado enfatizó que el debate no radica en rechazar la inversión extranjera, sino en definir los estándares éticos y los socios adecuados para realizar. La referente opositora alcanza este escenario tras sostener un prolongado enfrentamiento con el chavismo durante casi tres años.
El plan de Machado: justicia, actas y libertad
Tras imponerse en los comicios primarios de octubre de 2023, una inhabilitación oficial la marginó de la contienda presidencial del 28 de julio de 2024, jornada en la cual el Consejo Nacional Electoral declaró la victoria de Nicolás Maduro en medio de acusaciones de fraude y sin divulgar los resultados desglosados por mesa.
En contraste, la coalición opositora publicó registros electorales que adjudicaban cerca del setenta por ciento de los sufragios a Edmundo González Urrutia, actualmente exiliado en territorio español.
Tras permanecer un año en la clandestinidad, Machado abandonó el país a finales de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo, y adelantó que los documentos probatorios que permanecen resguardados en Panamá serán trasladados a Venezuela en el corto plazo.
En cuanto al tratamiento judicial de los actores del régimen, la dirigente abogó por una negociación orientada a una transición integral que contemple garantías para facilitar el proceso, enfatizando que los compromisos adquiridos en estas mesas deben cumplirse. Asimismo, propuso la creación de una Comisión de la Verdad con participación nacional e internacional para atender a las víctimas y fijar reparaciones, dejando la tipificación de delitos y sentencias en manos de un futuro poder judicial autónomo.
Entre sus medidas prioritarias figuran la anulación de la Ley contra el Odio, la normativa antiterrorista y la Ley Simón Bolívar, además de exigir la excarcelación de todos los presos políticos, tanto civiles como militares.
FMI, deuda y la ruta electoral hacia diciembre
En el plano económico, proyectó una reestructuración de la deuda externa mediante convenios con el Fondo Monetario Internacional, priorizando la inversión en la infancia, la red hospitalaria y los servicios básicos.
Para canalizar su estrategia, la opositora presentó tres iniciativas políticas denominadas Venezuela Tierra de Gracia, Constructores y Punto de Acuerdo; esta última enfocada en exigir la actualización inmediata del Registro Electoral para garantizar la participación ciudadana en las futuras votaciones presidenciales.
Mientras tanto, el primer hito del calendario político ya cuenta con un plazo definido, luego de que el Departamento de Estado estadounidense estableciera mediados de diciembre como meta para la conformación del nuevo Tribunal Supremo de Justicia.
Fuente: Tribuna del Yaqui
