Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor que busca poner un freno a las llamadas telefónicas comerciales no autorizadas, una práctica que se ha convertido en una molestia recurrente para millones de usuarios, representando un riesgo para la privacidad y la seguridad de las personas.

¿De qué trata la iniciativa?

La iniciativa fue impulsada por la senadora Mayuli Martínez Simón, quien señaló que el problema ha crecido de manera importante y que muchas personas, aun después de manifestar que no están interesadas en determinados productos o servicios, continúan recibiendo llamadas.

La propuesta busca fortalecer las herramientas legales para que las empresas respeten la decisión de quienes no desean recibir publicidad o promociones mediante llamadas telefónicas, teniendo como principal propósito el combatir el llamado acoso telefónico comercial.

El dictamen plantea modificar la Ley Federal de Protección al Consumidor para establecer mayores obligaciones a proveedores y empresas que utilizan llamadas telefónicas como mecanismo de mercadotecnia; es decir, se busca erradicar la realización de llamadas no autorizadas, reiteradas y persistentes con fines comerciales o publicitarios.

¿Cómo deberán actuar las empresas?

Uno de los puntos centrales de la reforma es que las empresas deberán consultar a las personas si desean recibir información publicitaria mediante llamadas telefónicas. Si el consumidor manifiesta que no quiere recibir este tipo de publicidad, la empresa deberá respetar esa decisión y notificarla a la autoridad correspondiente para su registro.

La reforma contempla la creación de un Registro Público contra el Acoso Telefónico Comercial, que sería administrado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). En este registro podrán aparecer los consumidores que expresen su decisión de que sus datos personales no sean utilizados con fines de mercadotecnia o publicidad telefónica.

¿Qué sanciones aplican si una empresa sigue llamando?

Las llamadas comerciales realizadas de manera reiterada, persistente y sin autorización del consumidor podrían ser consideradas una práctica abusiva de comercio. En caso de que una empresa continúe realizando llamadas pese a que la persona haya manifestado expresamente que no desea recibir publicidad, podría hacerse acreedora a una sanción económica de hasta dos millones 300 mil pesos.

Senado aprueba de forma unánime iniciativa para frenar el acoso telefónico comercial

Senado aprueba de forma unánime iniciativa para frenar el acoso telefónico comercial

¿Por qué se considera un problema?

Los legisladores han señalado que las llamadas comerciales no deseadas dejaron de ser solamente una molestia y pueden convertirse en una vulnerabilidad para los consumidores. El propio Senado ha advertido que la saturación de llamadas puede representar una intrusión en la privacidad, además de aumentar la exposición de las personas a posibles fraudes o estafas telefónicas.

Una reforma enfocada en la privacidad

La senadora Mayuli Martínez ha planteado que la finalidad de la reforma es que la tranquilidad y privacidad de los consumidores no dependan de cuántas veces tengan que rechazar una llamada comercial. Sostuvo que se busca fortalecer la protección de las personas frente a publicidad telefónica que reciben en contra de su voluntad y establecer una herramienta que permita inhibir estas prácticas.

Senado aprueba de forma unánime iniciativa para frenar el acoso telefónico comercial

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¿Qué sigue después de la aprobación?

La aprobación en el Senado representa un avance dentro del proceso legislativo. La reforma deberá continuar con las etapas correspondientes antes de convertirse en una obligación vigente para las empresas. Por ello, las nuevas multas y el registro no deben interpretarse como una medida que automáticamente ya esté operando en los términos planteados por el dictamen.

Fuente: Tribuna del Yaqui