Estamos en el mes patrio y los “¡vivas!” son parte de los reconocimientos que, año con año, suenan en la explanada del Zócalo de la Ciudad de México y de todas las plazas públicas del país durante la ceremonia del “Grito de Independencia”. Por segunda ocasión, la noche del próximo 15 de septiembre, la presidenta de la República se dirigirá al pueblo de México para celebrar la independencia, la libertad y la soberanía.

Además de recordar a las heroínas y los héroes nacionales, quienes históricamente han merecido un reconocimiento son aquellas personas que se dedican a trabajar la tierra. No solo porque han liderado o tomado parte en las luchas revolucionarias, sino porque su labor contribuye a la soberanía alimentaria, al desarrollo de otras actividades económicas y a que los alimentos lleguen a las mesas de los hogares. Hoy, que celebramos el Día Mundial de la Agricultura, es un buen día para reconocer las aportaciones de las 2.7 millones de agricultoras y agricultores que sacan adelante a sus familias y al campo mexicano.

En la Cuarta Transformación se han realizado diferentes esfuerzos para reivindicar al campo mexicano y apoyar a las y los campesinos. Uno de los avances más importantes es la reforma a la Constitución que, entre otros programas, reconoció Sembrando Vida como un derecho de las y los productores del campo, el cual en 2026 beneficia a cerca de 417 mil personas con un apoyo de seis mil 450 pesos mensuales, de las cuales, cuatro mil 300 viven en Sonora.

Con la misma reforma constitucional, a Sembrando Vida se sumaron los programas Precios de Garantía y Fertilizantes Gratuitos para apoyar el esfuerzo de las y los productores de baja escala. En este sentido, en su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum refirió que los programas de bienestar, incluidos los apoyos para quienes trabajan la tierra, no son concesiones del poder, sino derechos del pueblo.

También la presidenta de la República ha continuado el compromiso del presidente López Obrador de promover una política de redistribución de las tierras agrícolas a las y los campesinos, priorizando a las comunidades que son beneficiarias de los planes de justicia y desarrollo. La importancia de esta política redistributiva es tal que no se realizaba una acción similar desde el gobierno del expresidente Lázaro Cárdenas. En Sonora se está apoyando a los pueblos y comunidades indígenas, como los guarijíos, los mayos y los yaquis.

Finalmente, la garantía del acceso al agua como bien público y la tecnificación del riego son parte de los compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum para mejorar la producción agrícola. Entre sus avances están la entrega de títulos de concesión de agua, la perforación de pozos y la construcción de canales para el abasto en las comunidades, así como el Programa Nacional de Tecnificación del Riego, que busca eficientizar el uso del agua en más de 250 mil hectáreas de 18 distritos de riego.

En este Día Mundial de la Agricultura, ¡viva el campo mexicano!

Lorenia Iveth Valles Sampedro

Senadora de la República