A los ciudadanos mexicanos que hoy pudieron haber amanecido con el puñal entre la espalda y la barriga –con medio puñal adentro, pues– en ocasión de que los diputados de Morena, el partido gobernante para los que apuntan, aprobaron la reelección de diputados y senadores, les tengo una noticia buena y por lo menos una docena de malas.

Vamos por partes.

Empiezo por las malas, para los diputados del PRI, del PAN y del PRD que decidieron no asistir a la reunión en la que se efectuaron la serie de reformas en las que se incluye la reelección:

En el caso de los diputados –léase Javier Lamarque Cano, Jorge Russo, Marco Antonio Carbajal, Mario Delgado y Fernández Noroña, etc– estos se podrán reelegir hasta por cuatro ocasiones consecutivas, a partir del 2021, es decir, podrán aparecer en las boletas electorales del próximo año, mientras que los senadores se podrán reelegir en par de ocasiones.

Otra de las malas para la oposición y para los que este miércoles 18, día de la aprobación hicieron la rabieta de su vida es que la medida incluye a los legisladores pluris, a los que le pegaron al Melate, pues, sin comprar boleto, como son los casos de Jorge Russo y Carbajal y otro buen número de legisladores más repartidos por toda la República.

Otra mala.

Pese a las encuestas a modo que maneja la oposición a Morena y a contrario sensu de lo que digan y sigan diciendo aquellos medios, que hasta antes de las elecciones presidenciales se ostentaban como los grandes diarios de circulación nacional cuando en los hechos no eran otra cosa que panfleteros del peñanietismo, Morena y su lider moral, López Obrador siguen encabezando las preferencias del respetable.

Lo anterior quiere decir es que si esas mismas bases que llevaron a Morena y sus candidatos a la presidencia de la República y a la mayoría de los integrantes del Senado y la Cámara de Diputados se podrían “volver a encaprichar” y seguir votando por ellos, hasta por cuatro ocasiones, por lo que seguiríamos viendo por las tribunas de ambas cámaras a Mario Delgado, Martí Batres, Fernández Noroña, Ricardo Monrreal e incluidos a los sonorenses arriba mencionados.

Esto es, de aquí hasta el 2030.

Ahora si, aquí vienen las buenas.

Las citadas reformas, –que no son nada nuevas, ya estaban casi listas desde el 2014 solo que se hallaban frenadas en algunos aspectos mismos que fueron destrabadas con la aprobación de la mayoría de diputados morenistas y la gran ausencia de panistas, perredistas y priístas– abarca a todos, así, a todos los legisladores.

Para acabar luego, podrá buscar la reelección de su cargo quien se sienta con los tamaños suficientes como para volver a buscarle la cara al ciudadano que votó por él y, desde luego, servirá también en el caso de aquellos diputados que una vez que fueron electos ya no han vuelto a pararse por sus respectivos distritos.

Como quien dice, sirve que los conocen.

Las referidas reformas incluyen un aspecto que trae de cabeza a los actuales legisladores de la oposición y aquellos otros que ya se hacen con la candidatura a la diputación o senaduría en la bolsa:

Los actuales senadores o diputados no tendrán que renunciar a sus cargos y podrán recorrer sus respectivos distritos, aunque eso si, sin poder pedir el voto a su favor que para el caso es lo mismo.

Para acabar luego, desde a partir de ayer ya están en campaña, pero, ojo, no solo los legisladores de Morena, sino los 300 diputados federales y los 128 senadores.

Y otra buena a favor de panistas, priístas, perredistas y hasta de Movimiento Ciudadano –ya estuvo que Russo no podrá buscar la reelección– que se opuso también a las reformas en cuestión, cualquier diputado o senador que quiera cambiar de chaqueta, podrá buscar reelegirse por otro partido distinto al que lo postuló para llegar hasta donde ahora se encuentra.

Chaquetazo completo, pues, como para no perder la costumbre.

Y para aquellos despistados que nunca faltan, esto aplica para los congresos locales, por lo que, en un descuido, podríamos seguir viendo por los pasillos del Congreso sonorense –también hasta el 2030– a Raúl el ‘Pollo’ Castelo y a los también morenistas, Rosa María Mancha Ornelas, Diana Platt Salazar, al petista Rodolfo Lizárraga, a los pluris priístas, Armando Alcalá Alcaraz, Jorge Villaescusa, Rogelio Díaz Brown y en un descuido, toda vez que el pueblo de Cajeme lo aclame de nuevo, hasta el mismísimo demoledor de porteros y saca borrachos, Orlando, ‘el descontón’ Salido.

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