A Flor Ayala se le podrá regatear cualquier cosa, menos dos: Su inteligencia y su capacidad de trabajo. De ambas ha dado constancia en sus anteriores cargos públicos, pero, sin duda, los ha potencializado en su desempeño como tesorera en el Ayuntamiento de Hermosillo.

El alcalde Antonio Astiazarán transita por su momento financiero más fuerte en la historia del municipio, gracias a las políticas de disciplina presupuestaria y al incremento en la recaudación, producto sin duda, de la creatividad de su tesorera.

El Gobierno Municipal de Hermosillo recibió el Premio a las Mejores Prácticas de Gobiernos Locales 2026 en la categoría de Gestión Financiera Responsable, otorgado por la revista Alcaldes de México en reconocimiento a su eficiencia presupuestal y rendición de cuentas.

Gracias a niveles récord de recaudación interna, el municipio ha logrado canalizar más de 5 mil 300 millones de pesos en obra pública directa para infraestructura vial y urbana.

Para el presente ejercicio fiscal, el Cabildo autorizó un presupuesto de 10 mil 179 millones de pesos, enfocado estratégicamente en fortalecer las áreas de seguridad, recolección de basura, mantenimiento urbano y alumbrado público.

En 2021, dos terceras partes de los cuatro mil millones de pesos del presupuesto de Hermosillo, llegaban directamente de la federación, ya etiquetados, es decir, el margen de maniobra de esos recursos era sumamente limitado. Actualmente, ese porcentaje se ha invertido y sin necesidad de aumentar el cobro del predial, la traslación de dominio o los permisos para espectáculos, que son los rubros a través de los cuales, recauda el Ayuntamiento.

Un programa muy interesante que realiza el Ayuntamiento de Hermosillo para generar recursos propios, está relacionado con el pago del impuesto predial de los inmuebles integrados a un fideicomiso.

Los fideicomisos vigentes en el municipio se rigen bajo las disposiciones estándar de la legislación fiscal y catastral. Cualquier inmueble propiedad de un fideicomiso privado está sujeto al pago regular del predial. La institución fiduciaria, en este caso los bancos, es la responsable legal de retener o enterar los pagos a la Tesorería Municipal.

El Ayuntamiento creó una estrategia para las instituciones bancarias, a las cuales, con notificaciones de por medio, invitó a ponerse al corriente en el pago del impuesto predial ante el Municipio de Hermosillo, lo que permitió que la tesorera Ayala Robles Linares recaudara, para la administración municipal, 200 millones de pesos.

La misma proporción que Flor ha tenido en el uso de la mano dura para cobrar a los grandes deudores, la ha tenido también en consideración, al momento de pedir a los ciudadanos morosos se pongan al corriente en el pago del predial, para quienes ofrece facilidades de pago y anulación en los recargos.

Bajo la dirección de la tesorera Ayala Robles Linares, se implementó una estrategia de reestructuración y disciplina financiera para mitigar la deuda pública heredada, de 2 mil 875 millones de pesos, la cual tiene un rezago histórico de más de 20 años.

Mediante abonos constantes y amortizaciones acumuladas desde 2021, la deuda directa de largo plazo se ha reducido hasta 1,700 millones de pesos, con reportes de corte que la sitúan incluso cerca de los 1,600 millones, según el avance de las amortizaciones mensuales.

Como resultado de la renegociación de las condiciones crediticias con las instituciones bancarias, el Ayuntamiento de Hermosillo logró reducir el plazo de pago de 20 a 10 años. Esta optimización de plazos e intereses acelerará la liberación de los compromisos financieros del municipio, permitiendo heredar finanzas más limpias a las siguientes administraciones locales.

Las dos agencias más importantes a nivel global, Fitch Ratings y Moody’s Local México, han elevado la calificación crediticia del municipio. Estas mejoras reflejan que la ciudad pasó de un estado de vulnerabilidad financiera, a una posición de gran estabilidad y bajo riesgo.

Por esos resultados y muchos otros más, igual de satisfactorios, es que en muchos sectores de Hermosillo consideran a Flor Ayala la candidata indicada para sustituir a Antonio Astiazarán en la alcaldía.

Entrona como es, ella está puesta. Dice que para aspirar a la presidencia municipal de la capital de Sonora se requiere voluntad y entereza, pero sobre todo, conocimiento del municipio y nadie duda que ella es dueña de todos esos requisitos y de otro más igual de importante: El amor al terruño.

Tiene su confianza en que para Hermosillo se logrará conformar un bloque opositor lo suficientemente robusto y fuerte para asegurar la permanencia en la alcaldía.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Sonorense (PS), son los previstos para sumarse a una alianza con el PAN y el PRI en Hermosillo.

De acuerdo con las mesas de diálogo y negociaciones sostenidas por las dirigencias de las distintas fuerzas políticas de oposición, el bloque busca consolidar un frente amplio e incluyente centrado en la capital del estado.

Se ha descartado la participación de Movimiento Ciudadano (MC) en esta coalición. Coordinadores y liderazgos del partido naranja han reiterado que su estrategia política nacional y regional prohíbe las alianzas de facto con el PRI o el PAN, por lo que competirán bajo sus propias siglas de forma independiente.

El reto por Hermosillo no será fácil, pero Flor Ayala está dispuesta a asumirlo. Como ella dice, con voluntad y entereza, pero sobre todo con otros dos valores que ella no menciona pero que sabe le reconocemos: Trabajo e inteligencia.