Estimadas y estimados lectores:
Por muchos años, se dijo que todo mexicano tenía al menos un familiar viviendo en Estados Unidos. Si bien no existe evidencia que confirme dicho dato, actualmente, 40.6 millones de personas de origen mexicano residen del otro lado de la frontera, según el Observatorio de Migración Internacional y Movilidades Humanas (MIMH) del Consejo Nacional de Población (Conapo).
De acuerdo con el MIMH, la población de origen mexicano residente en Estados Unidos se integra a través de tres generaciones: 1ª generación, personas nacidas en México (12.7 millones); 2ª generación, personas nacidas en Estados Unidos con madre o padre nacido en México (14 millones); y 3ª generación, personas nacidas en Estados unidos, cuyos padres también nacieron en ese país (13.9 millones).
En el ámbito laboral, las tres generaciones se emplean principalmente en el sector servicios. Las personas trabajadoras de la primera generación se ocupan principalmente en el sector de la construcción; mientras que la segunda y la tercera generación participan más en los servicios educativos, la atención médica y la asistencia social.
Dentro y fuera del país, a las y los mexicanos nos caracteriza la cultura del esfuerzo y el trabajo diario; luchamos por salir adelante y acceder a mejores oportunidades a la familia, con la motivación de que “nuestras hijas e hijos tengan lo que nosotros no tuvimos”. En el campo, las manufacturas y los servicios de Estados Unidos, siempre hay mexicanas y mexicanos trabajadores y que viven de forma honrada.
Parte de este esfuerzo son las remesas que nuestras hermanas y hermanos migrantes envían a sus familias cada mes, producto de su trabajo en alguno de los sectores de la economía. Las remesas representan un soporte económico para sus personas queridas, así como una fuente de ingresos para el país; en 2025, equivalieron a 3.4 por ciento del PIB nacional.
De acuerdo con el último reporte del Banco de México, en los últimos meses, ha habido una recuperación en el envío de remesas al país. En el primer semestre de 2026 se registraron 39,759 millones de dólares en remesas, significando un crecimiento anual de 3.1% comparándolo con el mismo periodo de 2025. Tan solo el pasado mes de junio fueron enviados 5,472 millones de dólares, 4.2 por ciento que en junio de 2025.
En el caso de Sonora, la misma fuente de información reporta que, en el primer semestre de 2026, se recibieron cerca de 365 millones de dólares por concepto de remesas, aumentando 0.9 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025. Estos recursos llegan directamente a las familias sonorenses y suman a los ingresos de los hogares.
Es importante mencionar que las y los mexicanos en Estados Unidos también contribuyen al producto interno bruto de ese país; alrededor del 80% de los ingresos que reciben por su trabajo se queda del otro lado de la frontera, a través del consumo local, el ahorro y el pago de impuestos.
Un reconocimiento a nuestras hermanas y hermanos migrantes por ser ejemplo de trabajo, honradez y solidaridad.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República con licencia