Cuando pedimos el apoyo de la gente en las elecciones democráticas de 2024, quienes abanderamos el proyecto de nación de la Cuarta Transformación nos comprometimos a seguir trabajando en favor del derecho a la salud de las mexicanas y los mexicanos, prioritariamente de quienes no cuentan con acceso a la seguridad social.
Para cumplir con este compromiso, en los primeros dos años de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum trabajamos en el fortalecimiento del andamiaje jurídico y presupuestal que permitiera la ampliación de la cobertura de los servicios de salud y su territorialización en aquellas regiones que todavía no contaban con un hospital o un consultorio.
El punto de partida es IMSS-Bienestar, el modelo federalizado de atención a la salud implementado en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en coordinación con los gobiernos de 24 entidades federativas; y cuyo objetivo es garantizar el acceso a la salud de las personas que no están registradas en algún sistema de seguridad social.
Como la presidenta de la República y el gobernador Alfonso Durazo expresaron en sus últimos informes de rendición de cuentas, la inversión pública en infraestructura hospitalaria ha sido una prioridad. El legado de la administración actual del Gobierno de Sonora será de 10 hospitales públicos, más que los cinco gobiernos anteriores juntos; entre ellos, los hospitales generales de zona en Guaymas, Navojoa y San Luis Río Colorado, así como el hospital de especialidades en Ures.
Uno de los programas emblemáticos de la presidenta de la República es Salud Casa por Casa, el cual brinda atención primaria a las personas mayores y las personas con discapacidad directamente en sus hogares, a partir de un enfoque preventivo que evite los riesgos de hospitalización. Desde el comienzo de su implementación hasta la fecha, se han realizado 27 millones de consultas en cerca de 10.3 millones de hogares del país.
Adicionalmente, este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que en enero de 2027 entrará en vigor el Servicio Universal de Salud (SUS), una política de IMSS Bienestar que pondrá en marcha 12,750 consultorios de atención primaria distribuidos en el territorio nacional. Su objetivo es brindar los servicios de salud a todas las personas, independientemente de su situación laboral, bajo el principio de “cero rechazados”.
Hacia el mediano plazo, se busca que SUS cubra gradualmente todos los niveles de atención, fortaleciendo las capacidades institucionales para una atención integral desde el primer contacto, con un diagnóstico estandarizado, tratamiento, seguimiento y referencia oportuna a las unidades hospitalarias.
Cuando hablábamos de “más salud, más bienestar”, nos referíamos a esto: que los servicios de salud estén al alcance de todas las personas, aun cuando no cuenten con seguridad social, vivan lejos o no dispongan de recursos para pagar una consulta. Porque la salud es un derecho, no es un privilegio.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Coordinadora de los Comités de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora