En 2002, en Melbourne, Australia, dos amigos tuvieron la ocurrencia de recuperar el bigote como moda. Idea que se transformó en una causa para recaudar fondos y abrir conversación sobre la salud masculina: Así nació Movember. Pasó de 450 participantes a ser una fundación global que hoy financia más de 1,250 proyectos de salud en el mundo.
En Sonora, la historia tiene su propio capítulo: MEMOVEMBER
En noviembre de 2012 de manera parcial y posteriormente en 2022 se logró de manera permanente en el Cabildo de Hermosillo, institucionalizar a Noviembre como Mes de la Salud Masculina, utilizando el BIGOTE como símbolo para hablar de aquello que muchos hombres evitan: La próstata, el cáncer, la salud sexual, el bienestar emocional y la urgencia de acudir a revisión antes de que aparezcan los síntomas. La premisa era clara: Si en octubre el moño rosa visibiliza la lucha contra el cáncer de mama, noviembre necesitaba una insignia propia. Detrás del símbolo había un tema de vida o muerte.
El cáncer no espera a que perdamos el miedo o la vergüenza
En México, la disparidad entre la prevención del cáncer de mama y el de próstata expone una severa brecha de política pública. Aunque la incidencia nacional es similar, más de 31 mil casos anuales en mujeres frente a 26 mil 500 en hombres, ambos disputan el primer lugar en mortalidad por tumores en su respectivo sexo, cobrando la vida de más de ocho mil 300 mexicanas y 7 mil 500 mexicanos al año. La verdadera tragedia radica en que, a diferencia de la infraestructura y difusión dedicadas al moño rosa, la salud masculina carece de tamizaje masivo: Hasta el 70 por ciento de los pacientes llega al médico en etapas avanzadas.
En Sonora la crisis se agudiza al ser el tercer estado con mayor mortalidad por tumores (83.2 muertes por cada 100 mil habitantes, según el Inegi), donde el cáncer de próstata encabeza las defunciones masculinas y representa por sí solo el 1.6 por ciento de los fallecimientos de hombres en la entidad.
Por eso, noviembre debe ser el mes de las preguntas incómodas:
- ¿Cuándo fue tu último chequeo integral?
- ¿Conoces tus niveles de antígeno prostático?
- ¿Sabes cómo están tu presión arterial, tu glucosa, tu corazón y tu salud mental?
Sonora tiene una ley; La Secretaría de Salud tiene una deuda
En noviembre de 2022, el Congreso del Estado aprobó la iniciativa que declara oficialmente a noviembre como el ‘Mes de la Salud Masculina‘. La Ley Número 91 fue publicada en el Boletín Oficial el 31 de octubre de 2023. Su artículo Segundo manda expresamente al Ejecutivo Estatal y a los 72 ayuntamientos a promover acciones concretas de difusión, prevención, protección y acceso a la salud para los hombres.
Además, se aprobó un Punto de Acuerdo para exhortar al titular de la Secretaría de Salud en el estado, doctor José Luis Alomía Zegarra, así como a los 72 alcaldes, a ejecutar estas medidas de forma inmediata.
Sonora dio el paso legislativo. Pero la burocracia le pasó la rasuradora.
En octubre de 2024, desde Memovember A.C., volvimos a entregar una solicitud formal ante el Congreso para activar la promoción de esta legislación. La pregunta es, ¿cuántos de los 71 municipios restantes y cuántas jurisdicciones de la Secretaría de Salud están haciendo algo real por el Mes de la Salud Masculina?
Cumplir la ley es desplegar jornadas médicas en colonias, comunidades rurales y centros de trabajo; es acercar análisis clínicos, facilitar orientación psicológica y abordar frontalmente problemas como la depresión, el suicidio, las adicciones, el cáncer testicular y el de próstata.
Pero también, necesitamos a las familias, a las empresas, a los medios de comunicación y a la sociedad civil.
Quizá un BIGOTE no pueda salvar una vida por sí solo, pero la conversación que genera puede convencer a alguien de ir al médico. Y una detección oportuna sí salva vidas.
Tardamos 10 años en lograr que Noviembre tuviera su Ley en Sonora, ahora corresponda que deje de ser LETRA MUERTA.