Desde que el licenciado Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia de la República, la mirada en torno a las y los jóvenes se transformó. Por primera vez en la historia del país, fueron reconocidos como titulares de derechos en la Constitución y se estableció la obligación del Estado mexicano de procurar su bienestar y oportunidades.

Paradójicamente, a pesar de que el periodo neoliberal se caracterizó por el llamado “bono demográfico” (cuando la población en edad laboral es mayor a la población dependiente), no hubo una acción afirmativa en favor de las juventudes. Al contrario, fueron víctimas de una estigmatización sistemática bajo una campaña que los etiquetó como “ninis” para responsabilizarles de la falta de oportunidades educativas y laborales.

Ante este diagnóstico, el presidente López Obrador destinó recursos públicos a la construcción de más universidades para que las y los jóvenes continúen estudiando. Además, creó Jóvenes Construyendo el Futuro como un programa para capacitarse en un centro de trabajo con una beca equivalente al salario mínimo y servicios de salud. Desde su creación en 2019 a la fecha, 3.6 millones de jóvenes han sido beneficiarios de este programa.

Como diputada federal en la LXIV del Congreso de la Unión, formé parte del grupo de legisladoras y legisladores impulsores de la reforma constitucional para el reconocimiento de los derechos de las y los jóvenes. En 2024, en el Senado de la República también apoyé el reconocimiento de las becas estudiantiles y de Jóvenes Construyendo el Futuro como derechos constitucionales.

Adicionalmente, en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se está impulsando el programa ‘Los jóvenes unen al barrio’, el cual promueve la participación de las juventudes en actividades de impacto social en sus propias comunidades, incentivando su papel como agentes de cambio. Dicho programa es implementado por el área de prevención de las violencias de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y está dirigido a jóvenes de 12 a 29 años con alguna vulnerabilidad, como vivir en contexto de violencia y adicciones; actualmente, beneficia a 10 mil jóvenes en el país.

Cuando la Dra. Claudia Sheinbaum aún era jefa de Gobierno de la Ciudad de México y yo estaba al frente del Sistema DIF Sonora, tuve la oportunidad de acompañarla a conocer la implementación de ‘Barrio adentro‘ y ‘Los jóvenes unen al barrio‘ en la alcaldía Iztapalapa, donde comenzaron a desarrollarse ambos programas. El primero tenía el propósito de recorrer las calles casa por casa para conocer las necesidades de la gente y canalizarlas para su atención a las dependencias del gobierno de la capital. El segundo era el brazo operativo para el funcionamiento de “Barrio adentro”, brindando una oportunidad a las y los jóvenes en su propia comunidad.

El impacto comunitario de estos programas y su alineación con la política “a ras de suelo” del gobernador Alfonso Durazo dieron lugar a la replicación de este modelo de intervención en el Sistema DIF Sonora. Llevamos a cabo un programa piloto en la ciudad de Hermosillo con apoyo de un voluntariado conformado por jóvenes: recorriendo las colonias, tomando nota de las necesidades de la gente y dando soluciones rápidas.

Así, el compromiso de los gobiernos de la Cuarta Transformación continuará abrazando el presente y el futuro de las juventudes, siempre del lado de su bienestar y su acceso pleno a las oportunidades. La transformación ha sido y seguirá siendo con las y los jóvenes.

Lorenia Iveth Valles Sampedro

Coordinadora de los Comités de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora