NO QUIERO ESTA VEZ, EXTENDERME EN análisis larguísimo. Mis dos que tres lectores no están para “chorizones” farragosos. Los que leen columnas, los que pertenecen a las nuevas generaciones, gustan de textos más breves.

¿Por qué lo digo?

Porque me lo han dicho personas, mujeres y hombres, de treinta años. De 35 años. Y porque esto lo empecé a entender desde aquella ocasión en que MARY VERDUGO ROSS, entonces directora editorial de TRIBUNA, me invitó a un foro de columnistas en la Universidad La Salle.

Éramos cuatro periodistas de Ciudad Obregón y nuestra audiencia se componía de jóvenes estudiantes de entre 17 y 20 años.

Nos preguntaban cosas que a ellos les interesaban. En esos días estaba muy ardoroso el ambiente en Cajeme. Yo defendía la causa del “No al Novillo”. Y los estudiantes me dieron la razón. HUMBERTO ANGULO ESPINOZA, El Cacho, no coincidía conmigo pero se dio cuenta que el horno no estaba para bollos y cambió de tema. En ese momento supe que las nuevas generaciones, que son las del siglo 21, gustaba de los textos rápidos. Esta transformación alcanzó a la cultura, a las editoriales, a los periodistas que se quedaron anclados en el periodismo de la primera mitad del siglo XX.

Por eso, mis contemporáneos y yo, tuvimos que aprender el arte de la síntesis. En dos cuartillas debe caber una historia. Un análisis.

Y en dos cuartillas, o menos, yo debo plasmar un tema que rescaté, con la anuencia del autor, el artículo-crónica de BULMARO PACHECO MORENO, que hoy se publica en este periódico.

Se refiere a las tres caídas en la economía del país, desde 1932 hasta el 2020.

Veamos: en 1932 la economía nacional cayó hasta en un 14.8 % del PIB. Era presidente de México, el Ing. PASCUAL ORTIZ RUBIO, quién en una elección plagada de irregularidades, había ganado la presidencia nada menos que a JOSÉ VASCONCELOS.

Mi colega y amigo dice en su artículo que esto le costó la presidencia a don Pascual. Tal vez en cierta medida, pero no del todo. Ortiz Rubio no pudo con el yugo que le impuso el “Jefe Máximo” PLUTARCO ELÍAS CALLES. La economía, en todo caso, solo seguía los pasos del crack financiero que abatió a todas las bolsas del mundo.

Fue la crisis de 1929.

Pero, bueno, se infiere que a una crisis económica le acompañó un presidente caído.

En 1995, la economía cayó en un 6.8 %. El PRI, a consecuencia natural del desplome, perdió la presidencia en las elecciones del 2000. (por cierto, el que ganó la presidencia, VICENTE FOX, hoy anuncia mañanitas en inglés y el dinero que cobra por ello lo regala a causas relacionadas con el COVID-19).

Fue el resultado de aquel tristemente célebre “error de diciembre” del secretario de Hacienda de ERNESTO ZEDILLO, el desaparecido JAIME SERRA PUCHE. Bulmaro, el autor del artículo, achacan a esta caída del producto interno bruto la pérdida de mayoría en la Cámara de Diputados, de la bancada del PRI.

Totalmente de acuerdo con este aserto (dije, aserto, no acierto).

En 2009, la economía cayó en 6.7 % del PIB. Resultado: el PAN perdió la elección presidencial de 2012. Y también la perdió FELIPE CALDERÓN.

Para Bulmaro Pacheco, los ciudadanos de clase media, baja y alta, le van a cobrar a Morena los costos de la peor crisis económica en la historia de México y la crisis de la salud. Por el pésimo manejo, afirma el historiador.

Pacheco hace una serie de cuentas por cobrar de la sociedad, y está convencido que no se la van a perdonar los votantes en el 2021.

¿Será?

El tiempo lo dirá.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

OIGA LECTOR, ¿SABÍA USTED que el Hospital General de Ciudad Obregón, tiene los mejores referentes en cuanto a personal médico, atención, responsabilidad y un manejo escrupuloso de la sanidad ambiental en el interior del nosocomio?…

Quiero suponer que sí lo sabe, si lo sabía de antes, pero también sabrá que no siempre fue así…

Los críticos suelen regatearle méritos a quienes dirigen un hospital alegando que no tienen porqué colmarlos de reconocimientos solo porque cumplen con su deber. De acuerdo, es su deber: pero también es deber de muchos directores de otras instituciones de Salud en Sonora y en todo México, y no cumplen con ese deber y con frecuencia la ciudadanía los exhibe y los presenta tal cual son estos funcionarios…

El actual director del Hospital General de Ciudad Obregón, el Dr. SALVADOR ICEDO generó ese punto de inflexión que se da en casi todos los proyectos, todas las instituciones…

Usted recordará que hace algunos meses le platiqué aquí mismo del gran esfuerzo que ha desplegado el Dr. Icedo, atrayendo a la sociedad a involucrarse en las necesidades del hospital… Fue así como se logró adquirir varias camas para quirófano, en cuya inauguración, por cierto tuve la oportunidad de estar presente…

Icedo, ha hecho un estupendo y memorable trabajo al frente del Hospital General obregonense, y esto, señor mío, no tiene vuelta de hoja…

Las cosas como son… Y AQUÍ, LA NOTICIA TRISTE que nunca a de faltar en estos tiempos: hace unos días dejó de existir en Ciudad Obregón, el señor HUMBERTO LÓPEZ, a quien en sus tiempos de colaborar en TRIBUNA, solo se le conocía como “El Tabarete”…

Humberto y yo nos conocimos hace muchos años, precisamente en TRIBUNA…

Era papá de mi querida amiga FRANCIS LÓPEZ, que durante décadas fue la secretaria de don FAUSTINO FÉLIX ESCALANTE…

¡Descanse en paz ‘El Tabarete’!…

¡AH, QUÉ LAS HILACHAS! RESULTA QUE la lideresa PETRA SANTOS, vino a Cajeme, previamente anunció que Obregón sería el lugar del epicentro ideológico-político, ofreció un extraño discurso y, al final, dejó la víbora chillando…

Como sea, doña Petra tiene simpatizantes no solo en Morena y en el PRD, sino también en el PRI… De hecho, yo tengo amigos que han dicho públicamente que son simpatizantes de Petra Santos…

Y mire que mis cuates son fieles militantes del PRI… Así las cosas, pues…

¡OH, LA LA! LAS REDES SOCIALES—las benditas y las malditas—me trajeron hasta mi celular una foto muy vistosa en la que ABRAHAM MONTIJO CERVANTES y una dama cuyo rostro me parece familiar, rinden su protesta como nuevos presidente y secretaria— supongo yo—del Club de Leones de Ciudad Obregón…

Déjeme decirlo: me siento complacido de que Abraham, a quien conozco desde los años de la adolescencia, haya llegado a la etapa de la cimentación completa en su vida, fortaleciendo los valores que su padre le inculcó, ABRAHAM MONTIJO MONGE, quién me distinguió con su amistad, le inculcó…

Hoy, yo veo a Abraham Montijo Cervantes, más consolidado como ser humano y es lamentable,–pasando a otro rubro— que los dirigentes priístas en Sonora lo hayan dejado fuera de la competencia para elegir nuevo presidente de ese partido en Cajeme…

MIENTRAS TANTO, EL VIERNES ANTERIOR tuve el gusto grande de conversar ampliamente con el empresario acuícola JUAN RURICO LÓPEZ QUINTERO, quién se recupera de un problema de salud…

Nuestra plática tuvo un final abrupto, cuando entró, por el WhatsApp, la llamada del médico que yo estaba esperando ansiosamente…

Pero hubo tiempo para decirle a Juan Rurico que, cuando todo esto pase, nos vamos a sentar a la mesa de un restaurante a degustar como de Dios manda nuestros platillos favoritos…

¡Larga vida para ti, querido amigo!…

Es todo.

Le abrazo.

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