EN LA SALA DE LA CASA SOLO estaban ALBERTO FLORES CHONG, el diputado federal por Movimiento Ciudadano JORGE RUSSO SALIDO y el anfitrión, RICARDO BOURS CASTELO. Yo estaba un tanto desconcertado porque ese día había visto una parte del encuentro de estos tres personajes. Y ahora, luego de ver el video que se prolongó por casi una hora, no sabía cómo definir la conversación que, por momentos —principalmente en la primera parte— me produjo la impresión de que Ricardo entrevistaba a Jorge.
Por un rato así pareció.
La charla transcurrió en dos partes: la primera, cuando Jorge Russo relató su experiencia en el desarrollo de su relación con DANTE DELGADO, y de algunas anécdotas en relación con la personalidad del fundador de Movimiento Ciudadano, emergió como “un buen mexicano de principios” —diría RBC— que, según lo describiría a lo largo de su narración, Jorge Russo, es un hombre que “siempre ha buscado trascender”, y ha defendido aquello en lo que él ha creído arrastrando las consecuencias.
Esta parte del relato, aborda un episodio crítico en la vida de DANTE DELGADO, siendo gobernador de Veracruz. Enfrentó al presidente CARLOS SALINAS y, según Russo, llegó el momento en que el secretario de Gobernación, el también veracruzano FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS, le habría dicho: “¡Ya párale!, Ya no te puedo seguir defendiendo”.
Jorge Russo afirma que eso de sus principios, lo pagó caro Dante. “La pagó con bote”, dice.
Para este cajemense convertido en diputado federal, Dante es un patriota, porque busca lo institucional, la pertenencia en Movimiento Ciudadano. “No le gusta que al partido se refieran simplemente como MC. “Deben llamarle Movimiento Ciudadano porque eso es lo que somos, aunque se tarden un poco más”.
Refiere con cierto orgullo, que MC ha sido un partido honesto que no ha prestado sus siglas para que otros alcancen su registro. Otros partidos lo han hecho, Movimiento Ciudadano, no.
Ricardo Bours escuchaba y respetaba los tiempos para su invitado. Solo en dos o tres ocasiones intervino para respaldar alguna expresión de Russo.
Por ejemplo, cuando explicó que las gestiones que él ha querido hacer y que su instrumento de diputado federal no le ha alcanzado para abrir puertas de personajes que lo rebasaban, lo obligaron a pedirle su ayuda a Dante Delgado. Y cita el caso de los productores y directivos del Distrito de Riego del Río Yaqui: “Ellos ya estaban allá y la directora de Conagua, BLANCA JIMÉNEZ, no los quiso recibir y entonces Dante intervino”, recuerda Russo.
–Y también en el caso de los mineros de Cananea —evoca Ricardo Bours.
–Efectivamente.
En este punto, el legislador hace una extensa reflexión, citando al mismo tiempo algunas impresiones que él concibió en sus primeros acercamientos a MC.
Sostuvo que honestamente recuerda que cuando se acercó a Movimiento Ciudadano fue porque pensó que era el único vehículo viable que quedaba, y porque a caballo dado no se le busca colmillo. En ese momento tal vez parecía que eran las siglas lo que buscaba, pero, bueno, esto suele pasar, tú, lo vas a vivir, uno quiere sacar lobina y saca un pez vela. Y te das cuenta de todo lo que hay atrás, soporte, el sentido de pertenencia, te sientes en familia, te das cuenta que somos los que hemos mantenido un crecimiento franco, con calidad propia y eso va a seguir creciendo cuando seas gobernador, Ricardo”.
–¡Ándale! —exclamó, desprevenido, Ricardo Bours.
Fue aquí donde el exalcalde de Cajeme y aspirante a la gubernatura de Sonora, asumió la segunda parte de la conversación. No fue una entrevista aunque al principio, RBC hizo las veces de presentador y luego le cedió la palabra a Russo.
Ahora Ricardo hablaría de su visión de este México complicadísimo de cuya crisis sanitaria, dice, “no sabemos cómo vamos a salir allá por junio”.
Ricardo piensa que el “señor presidente podría ser acusado de genocida, son muchas las cosas en las que ha fallado y esto nos afectará a todos en el corto plazo”.
Se refirió a la carta que Dante Delgado le escribió a ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
Minutos antes, durante su intervención, Russo había contado una anécdota de aquel grotesco episodio cuando, luego de ser derrotado por FELIPE CALDERÓN, AMLO se autodenominó presidente legítimo, nombró a quienes integrarían el gabinete alterno y cuando sobre Paseo de la Reforma montaron todo para la ceremonia, no le gustaron las sillas. No estaban a la altura de un presidente de México. “Entonces Dante Delgado fue a su casa por las sillas de la sala y las llevó para sustituir las modestas sillas que habían sido colocadas para la fiesta cívica”, relata Russo.
Se infiere que el diputado federal por MC, solo citó lo que Dante le ha platicado.
Lo anterior, caro lector, es apenas una parte de lo que en este encuentro se dijo.
Sin embargo, en mi percepción de periodista con 45 años en el oficio, tengo la certeza que lo medular, periodísticamente hablando, está en la frase que Jorge Russo expresó, dirigiéndose a su anfitrión, Ricardo Bours: “Y seguirá creciendo ahora que sea gobernadora, Ricardo. No hay duda”.
¿Cuál es mi opinión?
Que Ricardo Bours será el candidato de Movimiento Ciudadano al Gobierno de Sonora.
Tiempo al tiempo.
En fin.
DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ
¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! Ayer un amigo mío, me reenvió un video en el que por varios minutos son captados varios funcionarios del Gobierno Federal, dos de ellos, los más conocidos y que más interesan para efecto del siguiente comentario. Ellos son, los doctores JORGE ALCOCER, secretario de Salud, y HUGO LÓPEZ-GATELL, el subsecretario de Prevención y Promoción de esa Secretaría…
Los cuatro personajes se encuentran en la calle 16 de Septiembre, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México. Se mueven de un lado para otro. Sobre la callejuela, hay una mesita sobre la que descansan algunos vasos desechables y ellos beben alguna infusión. Tal vez café o tal vez jugo de alguna fruta. Es notorio que la pandemia les vale un comino. Se toman de las manos, se llevan las manos a la cara, uno de ellos se limpia la boca con la palma de la mano y, bueno, nada que nos asombre. Solo refrendamos lo que ya habíamos visto: que López-Gatell es un simulador y un bufón del poder y que Alcocer es un izquierdista marrullero y perezoso…
Y tan tan…
DOS PERSONAJES CUYOS NOMBRES fueron muy conocidos y mencionados en todos los medios del país —cada quien en su tiempo— recién fallecieron por causas “naturales”…
Eran diametralmente diferentes. Uno era político, rico, y ocupó cargos importantes en el Gobierno Federal y fue gobernador del Estado de México, cuando el mandatario constitucional, MARIO RAMÓN BETETA, renunció por motivos que no viene al caso mencionar aquí: IGNACIO PICHARDO PAGAZA…
Murió a los 84 años de edad, perteneció al Grupo Atlacomulco, y su carrera política transcurrió a la sombra del profesor Hank: no fue un político brillante y de él se dice, que fue un hombre honesto…
El otro, no ocupó nunca un cargo político. Era un humilde ciudadano de a pie, que en 1994 se ganaba la vida como “talachero” en el PRI de Tijuana…
Se llamaba OTHÓN CORTEZ VÁZQUEZ — ayer me “comí” el apellido Cortez, sorry—, y el 23 de marzo de 1994, se le había encomendado auxiliar como chofer a la comitiva del candidato del PRI a la Presidencia de la República, LUIS DONALDO COLOSIO…
Othón hubiese seguido su vida anónima, feliz en su círculo de cuates, de no ser porque el candidato fue asesinado. PABLO CHAPA BEZANILL, fiscal especial para el caso Colosio, lo inculpó de haber sido el segundo tirador y la vida de aquel humilde priísta de a pie, vio cómo su vida ingresaba a un mundo de horror y extremo sufrimiento: fue internado en una cárcel de exterminio, Almoloya, y allí permaneció durante muchos meses hasta que nuevas investigaciones lo declararon inocente…
Tenía en 1994, 28 años. Al morir, rondaba los 54…
¡Descanse en paz!…
Es todo.
Le abrazo.