EL LUNES 23 DE ESTE MES, se cumplirán 26 años del asesinato de LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA. Desde entonces muchos políticos de distintos partidos se han envuelto en la bandera del colosismo. He escuchado discursos de jóvenes que empiezan en política, haciendo vibrar a sus contemporáneos con la cita del discurso que pasó a la posteridad tras del sacrificio de Luis Donaldo. El más importante discurso que Colosio pronunciaría en su breve existencia.

En realidad, algunas frases de ese texto, pertenecieron a un discurso de FRANCISCO I. MADERO. El sonorense hizo la cita, y en virtud de su muerte, su proclama del 6 de marzo frente al Monumento a la Revolución, pasó a la historia como la auténtica esencia política y social del candidato del PRI a la presidencia de la República.

Pues sí: he escuchado en voz de jóvenes aspirantes a políticos, el texto de su discurso del 6 de marzo de 1994.

Estos jóvenes propiamente no saben quién fue Colosio. Lo sabe su hijo LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS, pero su concepto fue desvirtuado por un hombre bueno cuyo propio rencor hacia los que mandaban en ese entonces en el país, lo llevaron a envenenarle la conciencia al muchacho, de cuya tutela se encargó él.

Me refiero a AGUSTÍN BASAVE, amigo de Colosio y, tras de su asesinato, militante del PRD.

Lo cierto es que se ha manipulado la memoria de Colosio. Y peor aún: han sido los propios priistas los que han abusado del magnicidio.

Colosio no perteneció, nunca, a una dinastía de políticos. En verdad, más allá del trillado cliché, él fue producto de la cultura del esfuerzo.

Lo pueden atestiguar muchos de los contemporáneos del malogrado candidato.

Familias que, igual que la de los Colosio Murrieta, llegaron a asentarse a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, a una risueña población de unas cuantas familias: Magdalena. (Un lugareño me comentaba que en los sesentas Magdalena contaría con alrededor de 5 mil habitantes).

Mi interlocutor me cuenta que a él le tocó conocer al Profesor JESÚS ARELLANO, que a principios del siglo XX llegó a San Miguel de Horcasitas procedente de Zacatecas. Lo describe con meridiana claridad, pese a que él era apenas un niño. “Don Jesús se casó con Virginia Tapia y se radicó en Magdalena, en una casa que estaba cercana a la Estación del Ferrocarril. Allí puso don Jesús un tanichito, jubilado ya del magisterio. De esta unión nació Alicia, que con los años sería una importante política con resonancia nacional por ser una de las dos primeras mujeres senadoras en la historia política de México”, recuerda.

Casi le exijo que mencione algunos apellidos de aquellas familias de los sesentas, cuando, según sus propias palabras, Magdalena apenas tenía 5 mil habitantes.

–Haz un esfuerzo de memoria–, lo emplacé.

Evoca a quienes fueron sus compañeros de juegos infantiles. Los Hopkins, los Colosio Murrieta, los Arellano Tapia, los Trelles Iruretagoyena, los Villaescusa, los Fernández, los Félix, entre otros apellidos.

“Luis Donaldo venía de los años cincuenta, a mi me tocó conocerlo bien, lo mismo que a su familia, incluyendo a la actual Gobernadora Claudia”, relata.

De esa cuna surgió Colosio, el político. Se abrió paso y cursó la carrera con sacrificios hasta llegar a la cima de la política en México.

Todas estas personas cuyos apellidos he citado, son testigos del esfuerzo que Luis Donaldo desplegó para llegar a donde nadie imaginó que llegaría.

Hoy, muchos de los que se han envuelto en la memoria de él, ni siquiera le conocieron. Su nombre y principalmente el discurso del 6 de marzo, han sido manoseados sin pudor alguno por muchos políticos oportunistas y sin principios.

Ojalá que fuese cierto que, para el aniversario luctuoso del 23 de marzo, el líder del PRI nacional vendrá a Magdalena a rendirle un homenaje al que fuera candidato a la presidencia de México, en tiempos particularmente complicados.

Este columnista, como ya se ha dicho en repetidas ocasiones en estos Rumbos, vivió—y sufrió—los pasajes más obscuros y polémicos, de la campaña presidencial de Luis Donaldo.

Fueron 73 días, la mayoría de ellos, inciertos, llenos de negros presagios y soportando estoicamente la ola de rumores que iban desde que la campaña “no levantaba” hasta que el Presidente CARLOS SALINAS, cambiaría de candidato al día siguiente.

Debo decir que para pergeñar estas cuartillas, me di a la tarea de buscar en los cajones de viejo algunas de las fotografías en blanco y negro que aún conservo aunque algunas ya se echaron a perder pues se “pegaron” unas con otras.

Sin embargo, me saltó una, precisamente la que buscaba con más entusiasmo, en la que el candidato aparece con los brazos abiertos y la sonrisa que lo volvía a la vida y la certeza del triunfo, tras de pronunciar su célebre discurso del 6 de marzo.

Allí está Colosio, traje obscuro y corbata ídem mientras decenas de micrófonos le cubren todo el frente.

Es la foto que yo quería compartir con mis dos que tres lectores este lunes 16 de marzo. Dentro de 7 días, lunes 23, continuaré con estos comentarios, sin señalamientos que a estas alturas nadie quiere investigar y a muy pocos les importa.

En su momento y durante dos años, fui un incesante demandante de justicia y al final de todo—testigos asesinados, inocentes encarcelados y con un remate de asesino solitario—Colosio y su muerte quedaron como símbolos políticos para cierres de campaña.

De cualquier forma, de veras, ojalá que el 23 de marzo se descuelgue a Magdalena ALEJANDRO MORENO, Alito para sus cuates del Sureste.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

ANTES DE INICIAR ESTE segmento final de los Rumbos de hoy, permítame contarle que el semanario VALOR ofrece a su lectoría, en su edición de esta semana, temas muy interesantes y enorme actualidad…

Por ejemplo, en el titular principal de su portada, uno puede leer lo siguiente: “Coronavirus: la quinta pandemia que ve el mundo en los últimos 100 años”…

En interiores, un encabezado estremecedor llama la atención: “Coronavirus comienza a paralizar a más de un país en el mundo”…

Este reportaje resulta sobrecogedor y de pronto el lector puede experimentar la sensación de que los mexicanos estamos subestimando la gravedad del problema…

En la parte interior derecha de la página 20, se aprecia una foto en la que fácilmente se identifica al aspirante a candidato independiente al Gobierno de Sonora, RICARDO BOURS CASTELO, posando al lado de la empresaria obregonense CELINA RUSSO SALIDO…

Vale la pena mencionar que Ricardo, exalcalde de Cajeme, fue invitado por un grupo de mujeres empresarias, a una charla en que estoy cierto que no solo se habría platicado de negocios y de economía, sino de política…

No hay que dejar de lado que en los dos últimos encuentros que ha tenido Ricardo Bours con grupos de sonorenses de distintos rumbos de la Entidad, ha llamado agradablemente la atención que a sus intervenciones les imprima un toque coloquial, con un estilo muy de la gente, que a todo mundo le ha gustado…

Tengo, para mí, que he encontrado la fórmula idónea para conectarse con el pueblo…

POR ÚLTIMO, UNA PREGUNTA y un comentario breve: ¿Treinta días de asueto para los mexicanos? Es decir, los días de Semana Santa, que son vacacionales, más otros diez para que la gente no salga a lugares donde haya grupos de personas…

Y otra pregunta:¿El Gobierno va a restringir el acceso a las playas y a los jolgorios?

Es todo.

Le abrazo.

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