DICEN QUE EN CUESTION DE un par de horas, se hizo viral. De hecho, por tratarse de lo que se trataba, el video le dio la vuelta al mundo. A medida que más personas veían las imágenes, la polémica se estacionó en un punto: ¿fue planeada la visita del Presidente AMLO al municipio de Badiraguato o fue espontanea?

Una versión fue ganando terreno. Partiendo de la base de que en política no hay casualidades, el encuentro de López Obrador con doña CONSUELO LOERA DE GUZMAN, mamá de JOAQUIN GUZMAN LOERA, “El Chapo”, nada pudo ser casual. Por fuerza el saludo y la platica con el abogado de “El Chapo”, estaba concertado.

Lo que giró en torno a este encuentro inusitado a inédito en la vida política de México, fue tema obligado en foros de análisis y en programas de noticias de la televisión nacional.

Especialmente porque, en la medida que avanzaban las horas, otros datos iban sumándose a las imágenes.

Veamos: el debate por la autenticidad o no del hombre que aparece a dos o tres metros a espaldas del Presidente, y que se dijo era AURELIANO GUZMAN LOERA, hermano de “El Chapo”.

Si es autentica la identificación, el caso se complica más y tiene sentido el título de la columna del periodista sinaloense OSWALDO VILLASEÑOR: “¿A que vino el Presidente a Badiraguato?”

He ahí la cuestión.

Villaseñor hace una crónica de el escenario político en un poblado que algunos identifican como La Tuna y otros como Santiago de los Caballeros, el lugar donde las cámaras de los celulares captaron al Presidente AMLO en momentos específicos y sin duda de trascendencia histórica, circunstancias que, mucho más que ahora, en los tiempos por venir tendrá una connotación anecdótica que acompañará siempre al tabasqueño.

Según veo yo las cosas, andando el tiempo, se olvidarán—y se perdonarán—muchos errores del Presidente, pero nunca se borrará el recuerdo de su encuentro en el santuario del narcotráfico en México, nada menos que con la mamá del capo más emblemático en muchos años. Y con su abogado, quien desatendió la advertencia de uno de los elementos de la ayudantía y, con pequeños saltos, alcanzó a AMLO, lo tomó del brazo y hasta se permitió un ligero abrazo.

Era el hombrecillo del sombrerito, JOSE LUIS GONZALEZ MEZA, defensor de “El Chapo”.

OSWALDO VILLASEÑOR, el autor de la crónica, relata que se instalaron tres retenes. El primero, a cierta distancia, en el que preguntaban a los automovilistas que querían ingresar al pueblo, a qué se dedica, a quién va a ver, se le dejaba pasar o se le ordenaba que diera media vuelta y se fuera.

Los retenes estaban a cargo del Ejército y la Guardia Nacional, que para el caso son la misma cosa.

En el segundo reten, explica el Periodista Villaseñor, los interrogatorios a automovilsitas, eran más rigorosos. De hecho, a los invitados del Gobernador QUIRINO ORDAZ COPPEL, los tuvieron varados por un buen rato.

Y estaba el tercer reten, prácticamente a la entrada del evento, describe el columnista.

Finalmente, a la llegada del Presidente, los invitados de Quirino fueron autorizados a ingresar.

Y en este punto, caro lector, es cuando más sentido cobra la pregunta con la que el comunicador titula su columna “¿A qué vino el a Badiraguato el Presidente?”.

Con todos estos retenes militares, ¿cómo es que dejaron pasar a un evento presidencial donde supervisaría los avances de una carretera que conectará a Sinaloa con Chihuahua, a la mamá del capo del narcotráfico más conocido y supuestamente buscado, a quien se le atribuyen cientos de asesinatos y uno de cuyos hijos, OVIDIO GUZMAN, fue el eje central en el “culiacanazo” que dejó un manchón negro en la forma de encabezar la lucha contra la violencia del Presidente AMLO?

Nadie, hasta ahora, alcanza a comprender por qué AMLO fue a Badiraguato a entrevistarse con la señora Consuelo Loera de Guzmán. Y menos que haya sido él quien, camino hacia el lugar de la ceremonia oficial, se regresó para saludar en su camioneta Lobo color blanco, a la mamá de El Chapo.

–¡No, no, no se baje! ¡Quédese allí. Ya leí su carta. Haré lo que pueda, la tendré informada!”, dijo, amable, el Presidente.

En algún momento se dice que ella le pidió que se subiera a la camioneta, que se fuera con ella y su chofer. No se sabe que AMLO haya contestado algo.

Estas palabras, parecen irrelevantes y sin ningun significado. Y podría ser asi de no ser por las características de sus actores.

¿Algo anda mal allá arriba?

Más tarde, las cámaras vuelven a captar al Presidente sirviéndose de una sarten lo que parece ser chicharrones en salsa roja. Mi fuente me dice que esto ocurrio en Santiago de los Caballeros, Municipio de Badiraguato.

Lo cierto es que cada vez los comentarios de analistas y lideres no comprometidos con el Gobierno de la Cuarta Transformación, son mas inquietantes.

El propio CARLOS URZUA MACIAS, que fuera el primer Secretario de Hacienda de AMLO, en su articulo del pasado fin de semana en El Universal, dice lo siguiente, en uno de sus párrafos: “Falso que en algun lugar escondido de México haya un monto considerable de ahorros públicos del que ahora se puede echar mano para paliar la crisis. Al contrario, debido a un gasto público que acabó por descontrolarse y unos ingresos fiscales menores a los estimados para el cierre presupuestal de 2019 solo pudo lograse tras extraer más de la mitad del dinero del Fondo de Estabilizacion de los ingresos presupuestarios, un fondo que se había formado con excedentes de años anteriores”.

Urzua fue su hombre de mayor confianza en el rubro de la Hacienda Pública hasta que este se vio obligado a renunciar pues no quiso cometer los desatinos que el Presidente le ordenaba que hiciera.

Es una voz, la suya, muy respetable.

Vuelvo a la pregunta: ¿algo está mal arriba?

Pues quién sabe. En todo caso, el tiempo lo dirá.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLA Y DE MAS ALLA

¡OH, LA LA! TIENE RAZON mi amigo, entrañable y noble como es, el Dr. ARNULFO RODRIGUEZ, a quien conozco de tantos años, creo que desde aquellos inolvidables días en que fue dirigente de la CNOP en Cajeme…

Años después, Arnulfo y yo solíamos coincidir en las tardeadas maravillosas que el Patologo VICENTE RENTERIA ESPINOZA, organizaba en su casa campestre “Los Chiltepines” en la cabecera municipal de Bácum…

Arnulfo recién me envió un whatsapp en el que se refiere a un rapto nostálgico que tuve mientras pergeñaba una de estas columnas…

Creo que en algun momento, escribi que a veces “la soledad duele”…

Y a eso se refirió Arnulfo, cuyo mensaje cito textualmente:

“Mario, la soledad y el silencio se tornan dolorosos cuando no hay nada agradable qué recordar, un amigo con quien platicar, familia a quien amar, un buen pasatiempo a realizar (leer, escribir)… Escribe ese libro que tienes pendiente y ánimo, somos muchos los que realmente te apreciamos”…

Cosas como esta, es lo positivo que nos esta dejando la crisis sanitaria…

¡Larga vida para ti y tu familia, querido Arnulfo!…

(Por cierto, mi hija ELVA AMARANTA y yo, nos esforzábamos ayer por recordar si, en una cirugía de alta especialidad que el Doctor BAÑOS APARICIO le realizó hace tal vez 35 años. Arnulfo Rodriguez fue el anesteciologo. En esa operación también participó el Doctor MAGDALENO)…

Y POR ULTIMO, NOTABLE CAMBIO se percibió en los comunicadores que han sido más críticos del Presidente, a partir del reconocimiento de su Gobierno a la gravedad de la crisis sanitaria… Podría decirse que el de ayer fue un día de “amor y paz” entre AMLO y sus críticos de la televisión…

Es todo.

Le abrazo.

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