Este martes se cumplieron dos años de aquel domingo 2 de junio de 2024, donde el pueblo de México eligió a la Dra. Claudia Sheinbaum como presidenta de la República. Un momento que pasó a la historia porque se trata de la primera mujer en ocupar la responsabilidad pública más importante de la nación; además de ser una mujer honesta, humanista y con un profundo amor a nuestro pueblo.
Desde entonces, el segundo piso de la Cuarta Transformación avanza en la ruta del bienestar y la justicia social. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se ha caracterizado por un actuar honesto, con resultados y valentía en la defensa de la Patria; trabajando para cumplir cada uno de los 100 compromisos que hizo con la gente, algunos de los cuales ya fueron atendidos completamente y otros están en desarrollo.
En su informe de rendición de cuentas, realizado el pasado 31 de mayo en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México y que fue transmitido en las demás entidades federativas, la presidenta expresó que los programas de bienestar benefician a más de 42 millones de personas y a más de 32 millones de hogares, es decir, ocho de cada 10 hogares mexicanos.
A diferencia del pasado, hoy por hoy, los programas de bienestar son derechos constitucionales y no dádivas electorales. Cualquier persona puede acceder a un apoyo porque es su derecho, prioritariamente quienes más lo necesitan, como las personas en situación de pobreza o marginación, así como representantes de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.
La revalorización de la política social forma parte de la construcción de un nuevo Estado de bienestar, el cual había sido reemplazado durante el periodo neoliberal, pero la 4T recuperó como un modelo humanista para conducir los destinos de la nación. Ahora, los recursos públicos no se gastan más en lujos ni privilegios para la clase política; se destinan al bienestar de la gente, llegando en 2026 a una inversión de alrededor de un billón de pesos.
También ese domingo 2 de junio de 2024 fui electa como senadora de la República gracias al voto de más de 500 mil sonorenses. Recuerdo aquel día con mucho agradecimiento por la confianza que la gente depositó en mí para representarla como legisladora y, desde esta función pública, acompañar a la presidenta de la República y al gobernador Alfonso Durazo en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación.
En dos años de mi tarea legislativa, he contribuido a la aprobación de 27 reformas constitucionales, 21 nuevas leyes y 99 reformas a leyes ya existentes. Asimismo, a partir del diálogo con las y los sonorenses, he presentado 21 iniciativas constitucionales y legales, entre ellas, la que impulsé para reconocer la cocina tradicional como parte de las expresiones artísticas y culturales de México, la misma que ya fue aprobada por el pleno del Senado de la República.
Dos años de la victoria y contando, porque nuestro compromiso con el pueblo continúa.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República