Este 21 de octubre celebramos el Día Mundial del Ahorro de Energía, una efeméride que busca promover la conciencia en el gobierno, las empresas y la población sobre el uso racional de la energía y su impacto positivo en la reducción de gases contaminantes para bien del medio ambiente, sosteniendo que la energía más sostenible y barata es la que no se usa y se ahorra.

Entre los consejos que brindan organismos como la Agencia Internacional de Energía y, en México la Comisión Federal de Electricidad, se encuentran los siguientes: aprovechar al máximo la luz natural y el uso de focos de bajo consumo; desconectar televisores, cargadores y computadoras cuando no se usen; evitar guardar comida caliente en el refrigerador para no elevar el gasto de energía; y ajustar la temperatura del aire acondicionado a 20 o 21 grados centígrados.

Este esfuerzo de toma de conciencia me hace pensar en la importancia de que los recursos naturales y, particularmente, la energía eléctrica sean asumidos como bienes públicos garantes de derechos y no como mercancías con un valor comercial. A diferencia de la lógica de mercado enfocada en que mayor uso, mayor ganancia; su reivindicación como un servicio público se centra en la satisfacción de las necesidades humanas y, por lo tanto, en procurar el ahorro de los recursos naturales.

En tiempos de la Cuarta Transformación, la política energética recuperó su sentido social y el propósito del Estado mexicano de garantizar el acceso a electricidad sin fines de lucro, dando preponderancia a la Comisión Federal de Electricidad con la generación del 54 por ciento de la energía eléctrica. Al mismo tiempo, se puso en marcha el desarrollo de las energías limpias y renovables, mediante infraestructura pública como la planta fotovoltaica de Puerto Peñasco, que abastece a 250 mil hogares.

Con los gobiernos del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la presidenta Claudia Sheinbaum se ha trabajado para que todos los hogares mexicanos cuenten con el servicio eléctrico. De acuerdo con la Secretaría de Energía del Gobierno de México, en 2026, 99.88 por ciento de los hogares recibirán electricidad, lo cual contribuye al disfrute pleno de sus derechos, entre ellos, la educación, la salud, la vivienda adecuada.

En Sonora también está el subsidio eléctrico de verano que, a partir de 2024, se convirtió en un beneficio permanente de abril a octubre de cada año; así como el programa de Techos Solares para el Bienestar con el que se instalan paneles solares en los techos de los hogares más vulnerables. No menos importante es el impulso de una cultura de ahorro de electricidad a través de la regulación de la temperatura de los sistemas de aire acondicionado y su mantenimiento.

Bajo la rectoría del Estado mexicano sobre los recursos naturales y el principio de justicia energética, se apoya a los hogares mexicanos con el acceso a la luz eléctrica, fomentando el ahorro de energía con pequeñas acciones del día a día en beneficio de la economía familiar y del medio ambiente.

Lorenia Iveth Valles Sampedro

Coordinadora de los Comités de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora