La semana pasada, la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó a la presidenta Claudia Sheinbaum una propuesta de ley que la mandataria envió con la intención de reducir el uso de dinero físico en todo el país; es decir, dentro de poco tiempo en México ya no circularán ni billetes ni monedas, todo se tramitará por la vía del pago electrónico. Esta legislación será bajada al pleno del Congreso esta semana, y podría ser aprobada de inmediato.

El 1 de octubre, el dictamen fue turnado por la comisión de Hacienda a la Mesa Directiva con carácter de prioridad. La intención es acelerar su aprobación en el Pleno antes de que inicie la discusión de la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, agendada para mediados de este mismo mes.

La propuesta enviada al Congreso por la presidenta Sheinbaum es la Iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos y forma parte del Paquete Económico 2027. El propósito es disminuir de manera programada y gradual la circulación de billetes y monedas para impulsar las plataformas de pago electrónico.

La presidenta propone facultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que sea la que establezca los lineamientos generales y determine en qué sectores comerciales o regiones geográficas se prohibirá el cobro en efectivo. Las primeras fases se enfocarían en sectores como gasolineras y casetas de cobro de carreteras.

Se sugiere utilizar la CURP Digital como la identificación oficial ante las instituciones financieras y facilitar la contratación en línea de cuentas o créditos.

Establece también la creación de un sistema centralizado para consultar y utilizar documentos oficiales digitalizados de forma segura, siempre bajo previa autorización del usuario.

Prevé que, en caso de fallas tecnológicas, desastres o contingencias operativas que impidan las transacciones digitales, los comercios estén obligados a aceptar el dinero en efectivo o en cheques, para no paralizar la economía.

El dictamen avanzó en la comisión de Hacienda con 24 votos a favor por parte de Morena, el PT y el Verde; y 4 en contra, del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.

Los diputados de Morena y sus aliados, consideran que la propuesta permitirá mayor rastreabilidad del dinero, ampliará el acceso al crédito y dará más inclusión financiera, además de aprovechar la infraestructura tecnológica, en especial la banca móvil, para reducir costos de operación.

La oposición, en cambio, considera que con la propuesta se corre el riesgo de otorgar poder absoluto y discrecional a Hacienda, para decidir en dónde prohibir el uso de dinero en efectivo, sin tener criterios claros, con el riesgo de excluir a los pequeños comercios (tienditas, tianguis) y familias, en zonas sin conectividad o mala red de internet.

La propuesta fue remitida a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para que sea analizada, discutida y votada por el Pleno de forma inmediata, esta misma semana.

Reducir el dinero físico en circulación e incentivar los pagos electrónicos traerá serios cambios estructurales en la economía de nuestro país.

El dinero en efectivo es utilizado en la economía informal, pero con la digitalización de las transacciones, los comercios informales son presionados para integrarse al sistema financiero, lo cual, a su vez, amplía la base gravable, es decir, más personas y negocios pagando impuestos, o tenderán a desaparecer.

Es de suponer que con esto el Estado aumente sus ingresos a través de impuestos como el IVA o el ISR.

Por otra parte, la digitalización reduciría gastos al Banco de México para emitir, imprimir, resguardar y destruir billetes y monedas, además de que acaba con la tentación de imprimir dinero como medida de control inflacionario, muy común en los años ochenta, y que el ajuste de las tasas de interés sea más efectivo.

De cualquier modo, la iniciativa no es cualquier cosa y en caso de aprobarse, traerá para los mexicanos una forma totalmente distinta de realizar las compraventas, desde comprar chicles en el Oxxo, hasta participar en grandes transacciones mercantiles.