El principal acierto de los gobiernos de la Cuarta Transformación es haber puesto los derechos de todas las personas en el centro de las decisiones. Para ello, se han priorizado aquellas políticas públicas que buscan garantizar el bienestar y la igualdad de oportunidades, a partir de las necesidades de las personas y las condiciones de los entornos donde viven.
La pobreza y las violencias sociales pasaron de ser vistas como resultado de la suerte de las propias personas, a ser consideradas efectos de las desigualdades que prevalecían en el país, además de que su atención es asumida como una responsabilidad del Estado. Desde la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, los esfuerzos se han enfocado en invertir buena parte de los recursos públicos en los programas de apoyo, la generación de empleos y la infraestructura social.
En este sentido, la Estrategia Nacional de Seguridad Pública 2024-2030, cuya implementación comenzó tras su ratificación en el Senado de la República, se integra por cuatro ejes: atención a las causas de las violencias; consolidación de la Guardia Nacional; fortalecimiento de la inteligencia y la investigación de los delitos; y la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
La atención de las causas de las violencias se refiere al despliegue de esfuerzos institucionales para contrarrestar o disminuir los factores que inciden en la generación de violencia. Desde acciones orientadas al bienestar y económico de las personas, garantizando su acceso a la educación, cultura, salud, empleo y vivienda adecuada; hasta la inversión en el mejoramiento de la infraestructura social, como parques recreativos, pavimentación de calles, luminarias y vigilancia.
En los últimos años, el Gobierno de México, en coordinación con los gobiernos de las entidades federativas y de los municipios, también ha realizado jornadas comunitarias para acercar a las personas los servicios sociales y el registro en los programas de apoyo, así como fortalecer el tejido social, el sentido de identidad y la paz. Al respecto, un elemento importante ha sido promover la participación de las propias comunidades, sobre todo, de las y los jóvenes.
En el marco del Día Internacional de la Juventud, en la Cuarta Transformación refrendamos nuestro compromiso con las juventudes. La mejor manera de protegerles de las adicciones, incluido el uso excesivo de los teléfonos celulares y las redes sociales, la violencia y la delincuencia, es forjarles un camino con más y mejores oportunidades para el presente y el futuro.
Atender las causas de las violencias es luchar contra la raíz de las desigualdades, eligiendo el camino de la paz.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República con licencia