Es casi imposible que las generaciones de hoy hayan oído hablar del compositor Salvador Flores Rivera, mejor conocido como ‘Chava Flores’, y menos que se le conociera también con el nombre del Cronista Cantor de la Ciudad de México.

Lo que sí es un hecho es que una buena cantidad de los adolescentes de hoy recordarán una de sus clásicas canciones, ‘El gato viudo’ que después de más de cincuenta años de grabada se convirtió en todo un éxito en la voz de Tatiana, la interprete especializada en canciones infantiles.

“Cuando la luna se pone grandotota/ como una pelotota/ que alumbra el callejón”.

Y en efecto, ‘El gato viudo’ fue uno de los clásicos de Chava Flores en las voces de otros inmortales de la música popular, como fueron Los Cometas que la grabaron en la década de los cuarentas según me confirma Francisco, el mayor de los Ibarra.

Fue Chava Flores también autor de muchas otras canciones que retrataban los barrios del aquel desaparecido Distrito Federal, no por nada don Salvador, nació en la calle de la Soledad en el mero Barrio de la Merced, siendo otro distinguido vecino del populoso sector, en donde también creció el periodista y conductor de noticieros Jacobo Zabludovski.

Y los retrató y plasmó con canciones como ‘La tertulia’, ‘La interesada’, ‘Mi chorro de voz’, ‘Peso sobre peso’, conocida también como ‘La Bartola’, ‘El chico temido’; ‘Dos horas de balazos’, ‘Sábado’, ‘Distrito Federal’ y desde luego, la canción tema de esta columna, ‘¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?’.

Y traigo a cuento, precisamente la inspiración de Chava Flores y esta última de sus canciones, por cuanto a la cantidad de memes que ha despertado el anuncio hecho ayer por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el sentido ya no de vender, sino de rifar a través de la Lotería Nacional, el avión presidencial adquirido en los tiempos de Felipe Calderón y estrenado en medio del sexenio más corrupto de los últimos tiempos, encabezado por el mexiquense Enrique Peña Nieto.

Los memes en cuestión hacen referencia a lo que haría un mexicano –en caso de que su boleto fuera el agraciado– con la inmensa aeronave cuyo precio anda en estos momentos en los 130 millones de dólares.

El mexicano que se da el quién vive con Chava Flores en inspiración y a Julio Verne le dice “quítate, que ahí te voy” en materia de imaginación, ha echado a volar su ingenio y “ya se vió”, llegando a su trabajo en una tienda de conveniencia o pidiendo “cien bolas de la verde” en una estación gasolinera, lo mismo que “aparquendo” el Morelos, “number one”, en un populoso barrio de la Jardines del Valle o ya de jodido por rumbos de Bache Dorado.

La propuesta del tabasqueño, vale apuntarlo, que ha despertado todo tipo de comentarios, a favor y en contra habla de algunas de las opciones para deshacerse de la aeronave, manzana de la discordia en este recién estrenado sexenio, siendo una de ellas la de aceptar los 125 millones de dólares que ofrece uno de los posibles compradores, mientras que otra de las propuestas habla de rifarlo mediante la Lotería Nacional.

Y la verdad es que la mecánica no está tan jalada de los pelos, sobre todo si, como dice el ocupante de Palacio Nacional, se trata de recuperar una buena millonada que estaría siendo puesta a disposición de algunas buenas obras al servicio de la nación, como es la compra de algunos equipos médicos como tomógrafos, equipos de rayos equis y ambulancias.

Esta, la mecánica consistiría en imprimir 6 millones de ‘cachitos’ que se pondrían a la venta a través de la Lotería Nacional a razón de 500 pesos cada uno lo que daría un total de 3 mil millones de pesos, esto es, los 130 millones de dólares que le habrían costado al Gobierno Federal.

Esto, sin descontar que al momento de la entrega del avión al agraciado con el mismo se le estarán haciendo unos agregados en el contrato de venta en el sentido de que la nave no podría ser objeto de una mala venta o remate y de igual forma que éste no fuera a parar a manos equivocadas o adquirido pues, con dineros mal habidos.

Ahora bien, como todo cabe en el reino de las posibilidades y por lo mismo el agraciado podría ser cualquier hijo de cuico… De veras, ¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?

Mejor nos encaminamos por rumbos de Abelandia cuyo jolgorio ya empezó desde ayer, muy temprano.

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