Kiev, Ucrania.- El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, sostuvo que Rusia sabía que una escuela que fue atacada era un punto de reparto de ayuda humanitaria y que una segunda tanda de bombas cayó sobre dicho refugio.
Las autoridades reportan al menos 24 muertos y 27 desaparecidos, y la región guardará luto este martes 3 de noviembre. Kiev advirtió también que Moscú prepara nuevos ataques masivos contra la energía y la logística del país.
El ataque de Komyshuvakha
Este lunes 2 de noviembre, aviones rusos lanzaron bombas aéreas guiadas contra una escuela de Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, que funcionaba como centro de ayuda humanitaria. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania contabiliza al menos 24 fallecidos, entre ellos cuatro policías y dos rescatistas.
Mykhailo Semikin, jefe interino de la administración militar regional, informó en Telegram que hay cinco heridos y 27 desaparecidos, y que la búsqueda sigue en marcha.
Volodimir Zelensky elevó la cifra a 26 en su mensaje nocturno. Según escribió en X, después de la primera bomba llegó otra tanda de nueve, dirigida contra el refugio donde la gente se había puesto a salvo. Habló de más de diez bombas en total. Semikin precisó que al menos nueve eran del tipo FAB-3000.
La acusación de Zelensky
El mandatario calificó lo ocurrido de “vil ataque terrorista” y afirmó que fue deliberado: según dijo, Moscú sabía que los vecinos que permanecen en la localidad acuden cada semana a recoger ayuda.
Añadió que Rusia envió “una señal completamente opuesta” a la de un posible paso hacia la paz, y que el ataque demuestra que no busca desescalar ni justicia real. Pidió una reacción global firme.
Acuerdo de alto al fuego en Oleshky
Zelensky vinculó el bombardeo con la pausa local de seis días en Oleshky, ciudad de la región de Kherson ocupada por Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala, en febrero de 2022.
Entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre, el acuerdo permitió que el 30 de octubre llegara una caravana de 25 autobuses para evacuar a residentes aislados y repartir comida y medicinas.
Estados Unidos medió en el pacto, y la Casa Blanca atribuyó un papel a la primera dama, Melania Trump. Unas 2 mil personas seguían en la ciudad, según las autoridades locales. El plazo terminó la tarde de ayer domingo, un día antes del bombardeo.
Una zona bajo fuego constante
Komyshuvakha está a unos 20 kilómetros del frente. El Centro de Investigación de Zaporiyia la considera localidad de primera línea desde noviembre de 2025 por los bombardeos aéreos recurrentes. En junio, según la agencia Ukrinform, un dron hirió a cuatro personas durante otro reparto de ayuda en el mismo sitio.
La región acumula ataques recientes. El 10 de octubre, bombas guiadas destruyeron un edificio residencial de cinco plantas en la ciudad de Zaporiyia, con 23 muertos, cuatro de ellos niños, según Zelensky.
El 30 de octubre, un ataque con misiles y drones dejó dos muertos y 17 heridos en esa ciudad, seis de ellos niños. Las bombas guiadas son artefactos que los cazas rusos sueltan desde gran altura y lejos de las defensas antiaéreas ucranianas, y llegan al objetivo con navegación por satélite.
Rusia alista más bombardeos
Zelensky aseguró que Ucrania espera más ataques de gran escala en los próximos días. “Rusia prepara un nuevo ataque masivo contra nuestro país, principalmente contra la energía y la logística”, dijo.
A su juicio, Moscú cuenta con que el martes el mundo mire las elecciones legislativas de Estados Unidos y pase por alto la situación ucraniana, incluidas las dificultades de la defensa antiaérea y la escasez de misiles Patriot. Pidió aumentar la presión sobre Rusia hasta que no le quede alternativa a poner fin a la guerra.
Semikin declaró el 3 de noviembre día de duelo en la región de Zaporiyia, la misma jornada de los comicios estadounidenses.
Fuente: Tribuna del Yaqui
