Madrid, España.- “De repente un frenazo inesperado y sale todo el mundo volando”. Así recordó Ignacio Relaño los instantes posteriores al choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles 28 de octubre en España, un accidente que dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos, de acuerdo con el balance provisional de las autoridades.
Los testimonios de los sobrevivientes describen vagones destrozados, equipaje esparcido, personas heridas y pasajeros que intentaban salir por las ventanas mientras llegaban los equipos de emergencia. La colisión ocurrió cerca de Urda, en la provincia de Toledo, cuando un tren AVE de la compañía pública Renfe impactó por detrás a un convoy de Iryo que permanecía detenido en la vía.
“Todo mundo salió volando”: así vivieron el choque los pasajeros
Ignacio Relaño viajaba en el tren de Renfe cuando, según relató a la televisora pública TVE, el convoy se detuvo momentáneamente y después reanudó la marcha antes de producirse el impacto.
“De repente, un frenazo inesperado y sale todo el mundo volando”, contó el pasajero, quien sufrió un golpe en la nariz. También explicó que el vagón quedó inclinado sobre un terraplén y que las maletas salieron disparadas, lo que pudo provocar lesiones entre quienes viajaban a bordo.
Pablo Mejía, otro de los pasajeros afectados, describió a la agencia AFP el impacto como “un golpe muy fuerte”. Al recordar lo que encontró después de la colisión, relató que había personas tendidas en el suelo, algunas encima de otras, además de asientos arrancados y equipaje disperso.
Mejía señaló que había cambiado de vagón para viajar con mayor comodidad, una decisión que, según sus propias palabras, terminó por salvarle la vida.
“Eso es lo que me salvó la vida”, afirmó.
Otros sobrevivientes también describieron cómo el frenazo los lanzó hacia adelante y provocó que golpearan los objetos que tenían frente a ellos. Una pasajera entrevistada por la radio Cadena SER relató que la mesa de su asiento se rompió por la fuerza del movimiento y que observó personas atrapadas y cubiertas de sangre.
Vecinos ayudaron a rescatar a los heridos
Tras el accidente, algunas personas que se encontraban cerca de las vías se acercaron para auxiliar a los pasajeros antes de que se completara el despliegue de los servicios de emergencia.
David Gómez, albañil que trabajaba con su hermano y otro compañero, contó al periódico El País que escucharon el choque y se dirigieron al lugar para ayudar.
“La gente estaba intentando salir por las ventanas”, relató. Según su testimonio, cortaron unas vallas para poder acceder a la zona y utilizaron los botiquines que llevaban para atender a las personas lesionadas mientras llegaban los equipos especializados.
Gómez también describió la gravedad de algunas heridas que encontró durante las labores de auxilio, en una escena marcada por los vagones dañados y la desesperación de quienes buscaban salir del tren o encontrar a sus acompañantes.
Los equipos de emergencia desplegaron labores de rescate y atención médica. Conforme avanzaron las horas, las autoridades continuaron actualizando el número de víctimas y las condiciones de las personas trasladadas a hospitales.
¿Cómo ocurrió el choque de trenes en Toledo?
El accidente se registró alrededor de las 08:53 horas locales en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. El tren AVE de Renfe había salido de Madrid rumbo a Sevilla, mientras que el convoy de Iryo cubría el mismo trayecto y permanecía detenido en la vía.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar expuesta por el ministro español de Transportes, Óscar Puente, una incidencia informática afectó el sistema de seguridad ferroviaria LZB alrededor de las 08:30 horas, lo que provocó la detención de varios trenes en ese tramo.
Posteriormente, el centro de control de Adif autorizó que el AVE de Renfe reanudara la marcha, aunque el tren de Iryo continuaba detenido. El convoy de Renfe recorrió alrededor de 25 kilómetros antes de impactar contra la parte trasera del otro tren.
Puente calificó la autorización de reanudar la marcha como errónea y señaló que las circunstancias del accidente debían esclarecerse. No obstante, la secuencia de decisiones y las posibles responsabilidades forman parte de la investigación, por lo que la explicación oficial inicial no constituye por sí sola una conclusión definitiva sobre las causas.
Según los datos difundidos por las autoridades, en ambos trenes viajaban más de 500 pasajeros: alrededor de 397 en el AVE de Renfe y 147 en el convoy de Iryo. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones y dejó daños severos en las unidades involucradas.
Gobierno de España promete investigar a fondo
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las víctimas y sus familias y aseguró que se investigará lo ocurrido para esclarecer las causas del siniestro.
El accidente provocó la interrupción de la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, mientras las autoridades coordinaban las tareas de emergencia y la atención a los afectados.
La investigación deberá determinar cómo se gestionó la incidencia del sistema de seguridad, por qué se autorizó la reanudación de la marcha del tren de Renfe y qué circunstancias permitieron que ambos convoyes terminaran en una colisión.
Mientras continúan las diligencias y las labores de atención a las víctimas, los relatos de los sobrevivientes permiten dimensionar los minutos de angustia que siguieron al impacto, cuando pasajeros y vecinos intentaron auxiliar a quienes quedaron atrapados entre los restos de los trenes.
Fuente: Tribuna del Yaqui
