Teherán, Irán.- Desde el domingo pasado, al menos 10 buques han sido atacados en el estrecho de Ormuz o cerca de él. Un portacontenedores se hundió y dos marinos figuran como desaparecidos. Un analista de seguridad marítima atribuye el repunte a la recuperación del tráfico de crudo y a la promesa de Donald Trump de no atacar a Irán antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
¿Cómo llegó el estrecho a este punto?
La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel atacaron territorio iraní. Desde los primeros días de marzo, según la Organización Marítima Internacional (OMI), Irán respondió con ataques a buques comerciales y declaró cerrado el estrecho. El 6 de marzo, el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, calculó en unos 20 mil los marinos varados en el Golfo Pérsico.
El alto el fuego del 8 de abril no detuvo los ataques a la navegación. El 13 de abril, después de que fracasaran las conversaciones en Pakistán, Washington impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes. Un memorando firmado el 17 de junio comprometía a Irán a garantizar el paso seguro, pero no fijó qué rutas podían usar los barcos. Dejó de tener vigencia en julio, cuando Teherán volvió a declarar cerrado el estrecho y Estados Unidos restableció el bloqueo, el 14 de julio.
Desde esa fecha, según el mando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom), sus fuerzas han inutilizado cuatro buques mercantes y obligado a otros 135 a dar media vuelta. El sábado 10 de octubre, un caza dejó sin propulsión en el golfo de Omán al carguero ‘Ocean Molica’, de bandera panameña, que acababa de salir de un puerto iraní. La OMI no registró ese incidente.
Los ataques de esta semana
Las consultoras y agencias que llevan el registro (Vanguard, la OMI y la agencia marítima británica UKMTO) cuentan al menos 10 buques alcanzados desde el domingo pasado. Seis ataques ocurrieron el 11 de octubre, la cifra diaria más alta desde que empezó la guerra, y otros cuatro el martes 13. El domingo fueron golpeados cinco petroleros y un portacontenedores; el martes, un petrolero y tres portacontenedores.
Singapur confirmó el hundimiento de uno de los portacontenedores. La Guardia Revolucionaria, el cuerpo militar de élite iraní, sostiene que chocó con una mina, mientras que un funcionario estadounidense afirma que fue atacado por Irán. UKMTO atribuye los impactos a proyectiles de origen desconocido.
Teherán, por su parte, dice haber alcanzado a un superpetrolero de la petrolera estatal emiratí ADNOC, y la Guardia Revolucionaria advirtió de que cualquier barco que ignore sus reglas correrá la misma suerte. Irán exige que las naves usen las rutas que autoriza y declara ilegales los demás pasos.
Octubre ya suma 23 ataques, casi el doble del promedio mensual de la guerra. La OMI contabiliza 24 marinos muertos en la zona desde el inicio del conflicto; a mediados de septiembre eran al menos 22.
Tráfico y petróleo en la zona
Barun Gupta, analista de Vanguard, explicó a AFP que el tráfico por Ormuz había recuperado cerca del 80% del nivel anterior a la guerra. Según él, intensificar los ataques le permite a Teherán mostrar que puede frenar esa recuperación y encarecer el transporte y la energía.
Los datos de la firma Kpler van en la misma dirección. Más de 20 buques cruzaron el 4 y el 5 de octubre, pero solo siete y diez en los dos días siguientes, el nivel más bajo desde el 23 de julio.
El crudo que atraviesa el estrecho bajó 27 por ciento en una semana desde el máximo del conflicto, hasta 10,1 millones de barriles diarios, equivalentes al 74 por ciento del volumen anterior a la guerra. Antes de los combates, por ese paso circulaba una quinta parte del petróleo que consume el mundo.
Diplomacia y calendario
Gupta añade que pesa la promesa de Trump, que concede a Irán un margen para presionar con menos riesgo de una respuesta militar rápida. El jueves 8 de octubre, el mandatario escribió en una red social que Estados Unidos no atacará Irán antes de las elecciones del 3 de noviembre y que mantiene conversaciones productivas con Teherán.
Las negociaciones estaban estancadas desde fines de septiembre, cuando Trump rechazó la propuesta iraní de reabrir el estrecho en siete días si Washington cumplía ciertas condiciones. Irán dijo después que había recibido una contrapropuesta.
Fuente: Tribuna del Yaqui
