Mendoza, Argentina.- Ana Carmen Sosa Cravioto, hija de Gerardo Sosa Castelán, exdiputado y exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), fue detenida en Mendoza, Argentina.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Interpol la arrestaron ayer domingo 27 de agosto en el Aeropuerto Internacional ‘El Plumerillo’, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Chile.
Sobre ella pesaba una alerta roja. La Fiscalía General de la República (FGR) había emitido en su contra una orden de aprehensión en 2020, por su presunta participación en una red de lavado de dinero que encabezaría su padre.
Situación actual en Argentina
Tras la captura, la joven fue trasladada a la Unidad Número 332 del Servicio Penitenciario. Su abogado consiguió después que cumpla la medida en su domicilio. Los reportes señalan que el trámite de extradición también estaría en marcha.
Por el momento no se sabe con exactitud cuánto tiempo llevaba en territorio argentino, aunque se estima que llegó en diciembre del año pasado.
¿Qué originó la búsqueda?
La búsqueda internacional de Ana Carmen Sosa nació de la causa penal 263/2020, abierta por los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita por 58.2 millones de pesos.
En ese expediente, la FGR libró órdenes de aprehensión contra Ana Carmen y contra su hermana, Adriana Sosa Cravioto, por su presunta participación en la estructura financiera que se investiga a su padre.
El caso ‘La Sosa Nostra’
Gerardo Sosa Castelán mantuvo control político sobre la UAEH desde finales de la década de 1970. Actualmente espera juicio por presunta delincuencia organizada y por operaciones con recursos de procedencia ilícita, vinculadas con actos cometidos contra la propia institución educativa.
De acuerdo con la acusación, el también exdiputado habría encabezado una organización que desvió fondos de la UAEH mediante empresas fantasma y prestanombres.
El principal canal de la presunta triangulación fue Contabilidad del Siglo XXI, una sociedad sin activos ni personal que, según la FGR, movió recursos hacia cuentas de la familia. Ana Carmen y Adriana figuran como presuntas beneficiarias de transferencias desde esas empresas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
