Ciudad de México.- Un reciente estudio científico ha encendido las alertas sobre la nutrición durante la primera etapa de la vida, al revelar que la exposición al azúcar durante los primeros mil días puede dejar secuelas profundas y a largo plazo en el desarrollo psicológico y emocional de una persona.
Azúcar infantil y salud mental
Las investigaciones han demostrado que… Puede influir en el riesgo de padecer varias enfermedades crónicas, como la diabetes”, dijo Hana Navratilova, de la Universidad IPB de Indonesia, quien lideró el estudio cuando estaba en la Universidad de Surrey en el Reino Unido.
Como en nuestros trabajos anteriores hemos visto vínculos entre el gusto por los alimentos azucarados y los problemas de salud mental, nos interesaba especialmente entender si consumir azúcar en la infancia podría contribuir a incidencias de problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad más adelante en la vida”, añadió en un comunicado de prensa.
Consumir azúcar durante la infancia se asocia con propensión a la ansiedad en la edad adulta
Para llegar a estas conclusiones, los especialistas examinaron registros de más de 46 mil individuos que nacieron en el Reino Unido en la época en que estuvo vigente el racionamiento de azúcar a causa de la Segunda Guerra Mundial, así como en los años posteriores. Como resultado, descubrieron que aquellos que experimentaron restricciones prolongadas de azúcar presentaron una probabilidad considerablemente menor de padecer ansiedad al llegar a la adultez.
En contraste, aquellas personas que no sufrieron limitaciones de azúcar durante su etapa de lactancia, o cuyas restricciones fueron mínimas, mostraron una propensión significativamente mayor a padecer ansiedad conforme envejecían.
Asimismo, la investigación detectó variaciones en los gustos gastronómicos con el paso de los años. Quienes vivieron los periodos de racionamiento más prolongados manifestaron un menor gusto por los sabores azucarados al llegar a la etapa adulta.
Por último, los análisis de resonancia magnética practicados a cerca de 6 mil voluntarios evidenciaron discrepancias en la cantidad de sustancia gris entre ambos sectores. Los expertos detectaron cambios notables en 11 zonas del cerebro, destacando el cerebelo, una estructura que podría intervenir de manera relevante en la salud mental.
Los primeros entornos nutricionales parecen tener una relevancia duradera para la salud mental”, dijo el autor principal Nophar Geifman, profesor de informática sanitaria y biomédica en la Universidad de Surrey.
Consumir azúcar durante la infancia se asocia con propensión a la ansiedad en la edad adulta
Aseguro que los estudios futuros deberían incluir genética para comprender mejor cómo la nutrición temprana moldea la salud mental a lo largo del tiempo. Los hallazgos se publicaron recientemente en la revista Translational Psychiatry.
Fuente: Tribuna del Yaqui


