Nueva York, Estados Unidos.- Durante una reunión realizada este jueves 24 de septiembre, Mark Rutte, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), calificó de positivo y sólido el pacto suscrito entre Groenlandia, Estados Unidos y Dinamarca.
OTAN avala nuevo pacto de defensa en Groenlandia
El líder de la alianza militar destacó que el entendimiento establece un nuevo esquema de seguridad para la isla ártica, el cual otorga mayores atribuciones estratégicas a Washington al tiempo que restringe la presencia de potencias extranjeras ajenas al bloque.
El dirigente de la OTAN indicó que las diversas opiniones entre los aliados dieron paso a una respuesta conjunta en el Alto Norte. Luego de las declaraciones, la firma que se realizó el martes 22 de septiembre, en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, participó en la ceremonia junto con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el jefe del Gobierno de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen.
Dicho entendimiento salvaguardó la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca, al tiempo que reconoció el derecho a la autodeterminación de la población groenlandesa. Asimismo, estableció directrices claras sobre las operaciones y el despliegue militar estadounidense en una zona de alta relevancia estratégica para la seguridad de Norteamérica.
De este modo, el convenio complementa el acuerdo de defensa bilateral firmado por Estados Unidos y Dinamarca en 1951, detallando ahora las zonas específicas donde Washington tendrá luz verde para expandir sus actividades castrenses.
De Pituffik a nuevas bases: el mapa de la ampliación militar de Estados Unidos en Groenlandia
Hasta entonces, el despliegue militar estadounidense en la región se había limitado casi en su totalidad a la base espacial de Pituffik, situada en el noroeste de la isla. Dicha instalación desempeña un papel clave al brindar soporte a las labores de vigilancia ultraterrestre, alerta temprana y defensa antimisiles tanto para Washington como para el conjunto de la OTAN.
Asimismo, el pacto dio luz verde a la edificación de dos bases militares en Narsarsuaq (sur) y Mestersvig (este), en sintonía con el anuncio previo de Donald Trump ante la Asamblea General sobre una mayor presencia castrense en puntos estratégicos de Groenlandia.
Adicionalmente, Washington quedó facultado para solicitar la habilitación de nuevas áreas de defensa y robustecer futuros complejos. Dichas peticiones deberán ser evaluadas por las autoridades de Dinamarca y Groenlandia, un requisito que aplica incluso para instalaciones que no cuenten con personal militar apostado de manera permanente fuera de las zonas ya pactadas.
Aunado a la expansión de los complejos militares, las fuerzas estadounidenses obtuvieron prerrogativas de libre tránsito entre las zonas de defensa, un permiso que abarca el desplazamiento de embarcaciones, aeronaves y vehículos terrestres a través del territorio, espacio aéreo y aguas territoriales de Groenlandia.
Las nuevas reglas militares en Groenlandia
Dicha autorización también otorga a los aviones de Estados Unidos la facultad de sobrevolar y aterrizar en cualquier punto de la isla. Del mismo modo, los buques podrán navegar en aguas territoriales y operar en el lecho marino, salvo que los tres gobiernos signatarios acuerden limitaciones específicas.
En paralelo, el tratado fijó estrictas medidas de seguridad perimetral. Las inmediaciones de una base militar estadounidense no podrán ser destinadas a actividades que vulneren su integridad, al tiempo que las tres naciones se comprometen a coordinar esfuerzos conjuntos para combatir el espionaje.
En el documento se prevé que los contratos de bienes y servicios relacionados con las obras militares se asignen, en su mayor medida posible, a proveedores groenlandeses. La cláusula incorpora a empresas locales en las tareas vinculadas con el desarrollo de la infraestructura.
Fuente: Tribuna del Yaqui
