Nueva York, Estados Unidos.- Este martes 23 de septiembre, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Irán, Massoud Pezeshkian, advirtió que el país “no se arrodillará” ante los Estados Unidos durante su discurso, en donde habló por primera vez desde que la Casa Blanca e Israel lanzaron su ofensiva contra la república islámica.

Pezeshkian responde a Trump en la ONU

(El presidente de Estados Unidos, Donald Trump) debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos”, afirmó.

 Massoud Pezeshkian también tachó de “terrorismo” el asesinato del exlíder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido a finales de febrero en Washington. Durante su intervención ante la asamblea, el mandatario mostró una fotografía del difunto líder y reiteró que Teherán no provocó el conflicto que ahora afecta a todo Medio Oriente.

En la víspera, el presidente estadounidense amagó con “aniquilar” a Irán desde la sede de la ONU, aunque reconoció la reanudación de las pláticas bilaterales. Ante la asamblea, Pezeshkian no habló de las negociaciones alternas para frenar la guerra y sentenció que Teherán no tolerará el uso del estrecho de Ormuz para agresiones en su contra.

Simplemente nos hemos defendido. No somos terroristas”, manifestó Pezeshkian ante la Asamblea General.

Nuestro pueblo inocente ha sido blanco de ataques cobardes y agresiones impuestas a nuestro país. Y nos defendimos con la máxima fuerza. Estados Unidos e Israel nos atacaron”.

Sí, nos golpearon, pero no doblamos la rodilla”, dijo el mandatario iraní.

Debe quedar claro para el señor Trump y para quienes buscan intimidarnos que estamos listos para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones sin aceptar el lenguaje de la fuerza”, declaró.

No atacamos a poblaciones civiles”.

Estados Unidos e Irán abren diálogo en la ONU

El presidente iraní, perfilado como un moderado dentro de su régimen, se presentó en la ONU bajo un intenso escrutinio y estrictas precauciones. Su intervención ocurrió un día después de que el mandatario estadounidense amenazara desde el mismo escenario con intensificar una guerra desatada, señalando en su discurso del martes que enfrentaba una gran disyuntiva.

¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que fue antes, quizá uno de los más grandes de Medio Oriente o incluso del mundo? ¿O aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de matar y destruir a personas y países otra vez?”, menciona.

Poco después de sus amagos, Trump informó a la prensa que sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, sostuvieron un encuentro de unas tres horas con diplomáticos iraníes en el marco de la asamblea, aunque dio pocos detalles y se limitó a calificarlo como ‘una muy buena reunión’ con mandos de nivel intermedio.

Ese mismo día, el secretario de Estado Marco Rubio indicó que el mandatario estadounidense estaba abierto a reunirse directamente con Pezeshkian en Nueva York. Sin embargo, Teherán minimizó este primer contacto indirecto, gestionado por mediadores de Qatar tras romperse la tregua en junio, y reiteró sus exigencias de levantar el bloqueo a sus puertos y descongelar activos.

Mientras la postura iraní se mantiene firme ante un conflicto estancado y con bajas en el estrecho de Ormuz, Pezeshkian recordó la agresión sufrida en junio pasado y la vulneración del derecho internacional.

Fuente: Tribuna del Yaqui