Washington, Estados Unidos.- El día jueves 10 de septiembre, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una alerta sanitaria nacional ante el incremento de exposiciones humanas a la rabia y de la demanda de tratamientos preventivos en Estados Unidos. El organismo pidió a los médicos, departamentos de salud y población en general que evalúen con rapidez los contactos con animales que puedan transmitir el virus.
La rabia es una enfermedad que puede prevenirse antes de que aparezcan síntomas, pero la enfermedad es casi siempre mortal cuando se comienzan a presentar los síntomas, menciona la alerta sanitaria de la CDC.
Los CDC alertaron a la comunidad médica mediante su Red de Alerta Sanitaria (HAN) sobre el repunte nacional de exposiciones a la rabia. El informe señala que, entre julio y agosto de 2026, las consultas aumentaron 17 por ciento respecto a 2025, y al menos ocho departamentos de salud notaron un incremento en la aplicación de profilaxis posexposición, así como errores en su manejo.
¿Qué es la rabia?
La rabia es una infección viral zoonótica que puede transmitirse por mordeduras, arañazos o por el contacto entre secreciones infecciosas y heridas abiertas o mucosas. En Estados Unidos, más del 90 por ciento de los casos de rabia identificados en animales corresponde a fauna silvestre. Los murciélagos, mapaches, zorrillos y zorros son especies que aparecen con mayor frecuencia en las evaluaciones de riesgo, según la guía Acerca de la rabia de la CDC.
¿Por qué la CDC emitió la alerta por exposición humana a la rabia?
La CDC indicó que durante el verano de 2026 se registró un incremento de incidentes enlazados a animales potencialmente infectados y de tratamientos posteriores a posibles exposiciones. La agencia presentó una cifra nacional consolidada de nuevos casos animales, aunque advirtió sobre una mayor actividad reciente de la rabia en animales y sus consecuencias para las personas.
El aviso busca que los profesionales sanitarios examinen cada episodio con criterios clínicos y epidemiólogos, según la declaración de la CDC sobre el incremento de la actividad de rabia animal y las exposiciones humanas.
Según el aviso de los CDC, antes de aplicar un tratamiento se deben valorar aspectos como el tipo de animal, el tipo de exposición, la zona de la herida, la conducta del ejemplar y el contexto epidemiológico local. La agencia aclaró que no toda interacción animal deriva en una vacuna obligatoria, siendo indispensable la asesoría médica o de las autoridades sanitarias para definir la profilaxis.
La rabia es una enfermedad viral zoonótica casi 100 por ciento mortal, pero prevenible cuando la profilaxis posexposición se administra de forma adecuada antes de que comiencen los síntomas”, indicó la CDC.

La CDC alerta por incremento de exposiciones a la rabia en Estados Unidos
El organismo pidió aplicar las recomendaciones del Comité Asesor sobre las Prácticas de Inmunización (ACIP), para asegurar que quienes requieran tratamiento lo reciban de manera correcta y que no se indiquen intervenciones innecesarias, según la alerta sobre profilaxis posexposición antirrábica.
Aumento en la aplicación de tratamientos antirrábicos
A partir del análisis de datos semanales de farmacias con corte al 2 de septiembre, los CDC detectaron un alza estimada del 33 por ciento en la aplicación de vacunas antirrábicas en comparación con idéntico periodo de 2025, mientras que el uso de inmunoglobulina humana antirrábica autorizada en Estados Unidos creció un estimado del 76 por ciento, según la alerta HAN sobre exposiciones humanas.
La agencia advirtió sobre errores en la administración del PEP, recordando que este debe ajustarse al historial de inmunización de cada persona; en particular, se enfatizó que la inmunoglobulina y la primera dosis de la vacuna jamás deben inocularse en la misma jeringa ni en el mismo sitio anatómico, ya que dicha práctica compromete la eficacia de la respuesta inmune esperada.
En el caso de quienes no cuentan con inmunización previa contra la rabia, el protocolo de PEP consta de tres pasos fundamentales: lavado exhaustivo de la herida, aplicación de una dosis de inmunoglobulina antirrábica humana y un esquema de cuatro vacunas administradas los días 0, 3, 7 y 14.
No obstante, las guías clínicas señalan que los pacientes inmunodeprimidos pueden necesitar una quinta dosis en el día 28, acompañada de pruebas de laboratorio para comprobar su respuesta inmunológica.
Por otro lado, los individuos que ya habían recibido la vacuna antes de la exposición siguen un protocolo distinto que excluye la inmunoglobulina y se limita a dos dosis de refuerzo los días 0 y 3; los CDC recalcan que dicho producto biológico se administra por única vez al inicio del tratamiento exclusivamente en pacientes no vacunados previamente.
¿Qué medidas tomar en caso de una mordedura, arañazo o exposición a un murciélago?
Los CDC aconsejan lavar de inmediato cualquier herida por mordedura o arañazo utilizando abundante agua y jabón. Posteriormente, es fundamental acudir a un médico o comunicarse con las autoridades de salud locales para evaluar si el contacto amerita la aplicación de la PEP.
La agencia resalta que el tratamiento funciona si se administra antes del surgimiento de síntomas, incluso si ya han pasado varios días desde el incidente. No obstante, advierten que ‘una vez que comienzan los síntomas, la vacuna antirrábica ya no ayuda a prevenir la enfermedad’, por lo que instan a no postergar la consulta médica.
Esta revisión especializada resulta imperativa ante encuentros directos con murciélagos, cuando no sea posible descartar una lesión o al tratarse de animales de alto riesgo. Los CDC recuerdan que casos como heridas múltiples o ubicadas en la cabeza y el cuello requieren atención urgente. También destacan que los niños pequeños deben ser evaluados de inmediato ante cualquier contacto de riesgo, pues pueden pasar por alto o no comunicar un arañazo o mordedura menor.

La CDC alerta por incremento de exposiciones a la rabia en Estados Unidos
Animales que transmiten rabia con mayor frecuencia en Estados Unidos
Cada año, alrededor de cuatro mil casos de rabia en animales se notifican en los Estados Unidos y más del 90 por ciento corresponde a especies silvestres. Los murciélagos representan el 35 por ciento de los casos informados, los mapaches el 29 por ciento, los zorrillos el 17 por ciento y los zorros el ocho por ciento.
La presencia de murciélagos con rabia ha sido confirmada en territorio estadounidense, salvo en Hawái, de acuerdo con los CDC. Ante esto, la agencia reitera el llamado a no interactuar con animales silvestres, enfermos o muertos, prestando especial atención a especies nocturnas vistas en horario diurno, como mapaches o murciélagos, cuyo inusual comportamiento debe ser reportado y evaluado por los servicios de salud o control animal.
Según datos de los CDC, cada año más de seis millones de personas sufren mordeduras de animales en Estados Unidos y mil 600 millones buscan ayuda médica. En general, unas mil 400 millones de personas son evaluadas anualmente por contacto animal y cerca de 100 mil reciben tratamiento PEP.
¿Cómo prevenir la rabia?
Los CDC recomiendan mantener al día las vacunas antirrábicas de perros y gatos, evitar que las mascotas tengan contacto con fauna silvestre y llamar a los servicios locales de control animal ante animales callejeros o ejemplares que aparenten estar enfermos.
Esta alerta no cambia el esquema de vacunación ni las pautas clínicas aprobadas por el ACIP. El cambio está dado por la advertencia ante un aumento en las consultas, tratamientos y exposiciones registradas durante el verano de 2026. Para quienes sufran de una mordedura, un arañazo o contacto con un animal de riesgo, los CDC mantienen la misma indicación: lavar la zona y solicitar orientación médica o de salud pública antes de la aparición de síntomas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
