Washington, Estados Unidos.- Este viernes 11 de septiembre de 2026 se reporta que la inflación en Estados Unidos (EU) se mantuvo en 3.4 por ciento anual durante agosto de 2026, mismo nivel registrado en julio, pero el aumento mensual de 0.4 por ciento mostró una aceleración de los precios. El repunte de la gasolina y una inflación subyacente de 2.4 por ciento mantienen la presión sobre la Reserva Federal (Fed) antes de su decisión de tasas del 16 de septiembre.
¿Cuánto subió la inflación en Estados Unidos durante agosto?
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.4 por ciento durante agosto frente al mes anterior, después de haber registrado un avance de apenas 0.1 por ciento entre junio y julio. En términos interanuales, sin embargo, la inflación permaneció en 3.4 por ciento, el mismo nivel de julio.
La cifra continúa por encima del objetivo de dos por ciento de la Fed, una referencia fundamental para determinar la política monetaria estadounidense. Además, el dato quedó por encima del 3.3 por ciento que algunos economistas habían previsto.
El aumento de los precios estuvo especialmente relacionado con la energía. El índice de la gasolina avanzó 3.9 por ciento en agosto, incremento que representó más de un tercio del avance mensual del IPC general.
¿Qué pasó con la inflación subyacente?
La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía por su mayor volatilidad, se ubicó en 2.4 por ciento interanual en agosto. En términos mensuales aumentó 0.3 por ciento, frente al 0.2 por ciento esperado por analistas y al mismo crecimiento registrado en julio. Este indicador será especialmente relevante para la Fed porque permite observar el comportamiento de los precios sin considerar dos componentes sujetos a fuertes fluctuaciones.
En agosto, el índice de alimentos aumentó 0.1 por ciento mensual, mientras que la vivienda avanzó 0.3 por ciento. En términos interanuales, los alimentos acumularon un incremento de 2.7 por ciento.
¿Por qué subieron los precios de la gasolina y el diésel?
El componente energético fue uno de los principales factores detrás del repunte mensual. La gasolina aumentó 3.9 por ciento en agosto y su precio registró un incremento interanual de 27.4 por ciento.
El diésel también alcanzó niveles elevados. De acuerdo con los datos proporcionados de la Asociación Americana del Automóvil (AAA), el precio promedio nacional llegó a 6.06 dólares por galón, frente a 3.71 dólares un año antes, un incremento superior a 60 por ciento.
Expertos atribuyen buena parte de la presión energética a la guerra en Irán y a las afectaciones sobre el suministro y transporte de petróleo. El encarecimiento del combustible también puede trasladarse a otros productos debido al aumento de los costos de transporte.
¿La inflación influirá en la decisión de la Fed?
Sí. La Reserva Federal celebrará su próxima reunión de política monetaria los 15 y 16 de septiembre, cuando evaluará las condiciones de inflación y decidirá qué hacer con las tasas de interés. Una decisión de este tipo tendría consecuencias sobre el costo del crédito para consumidores y empresas, incluidas hipotecas, tarjetas y préstamos.
Actualmente, los tipos se encuentran en un rango de 3.50 por ciento a 3.75 por ciento.
¿Qué sigue para la economía de Estados Unidos?
La evolución de los precios será uno de los elementos centrales que la Fed considerará junto con otros indicadores económicos. La inflación elevada podría limitar el margen del banco central para reducir las tasas y, al mismo tiempo, un aumento del costo del crédito puede enfriar el consumo y la actividad económica.
El comportamiento de la inflación subyacente, los precios de la energía y las señales sobre la duración de las presiones derivadas del conflicto en Medio Oriente serán determinantes para conocer el rumbo de la política monetaria durante el resto de 2026.
Fuente: Tribuna del Yaqui
