Teherán, Irán.- Irán advirtió el lunes 7 de septiembre a Corea del Sur que enfrentará “graves consecuencias” si participa en operaciones militares en el estrecho de Ormuz, luego de que Seúl reconociera que analiza un posible despliegue en el Golfo Pérsico.
El aviso llega en un momento de fricción creciente entre Estados Unidos e Irán, marcado además por la negación estadounidense de un supuesto ataque iraní contra un buque no tripulado en la misma zona.
¿Qué dijo Irán?
El portavoz de la cancillería de Irán, Ismail Bagaei, publicó en coreano, a través de la red X, que “la presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias“.
El diplomático añadió que “ningún Estado que precie su soberanía y responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de Estados Unidos”.
La respuesta de Seúl
El Ministerio de Exteriores surcoreano contestó que mantiene “comunicación cercana con la comunidad internacional, incluidos los países pertinentes, con el fin de lograr la pronta restauración de la paz y la estabilidad en Medio Oriente y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz de todos los buques, incluidos los nuestros”.
Días antes, el viernes pasado, Seúl había señalado que evaluaba el envío de tropas a la zona siempre que “no comprometa su capacidad de defensa”, según un funcionario presidencial que habló bajo condición de anonimato con agencias locales; la decisión, dijo, “aún está en curso”.
El posible despliegue surcoreano se plantea en medio de las presiones de Donald Trump, quien reprochó a las autoridades de Seúl no haberse sumado a su política de “desnuclerización” de Irán.
Escalada en Ormuz
La advertencia a Seúl coincide con una nueva escalada entre Washington y Teherán. El ejército estadounidense negó el lunes que Irán haya atacado un buque militar no tripulado en el estrecho de Ormuz, y calificó la versión de “una mentira total”.
Medios estatales iraníes habían asegurado que el buque estadounidense intentaba ingresar a una zona que Irán considera restringida, pero el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), rechazó de plano esa versión.
Fuente: Tribuna del Yaqui
