Asheville, Carolina del Norte.- Este martes 1 de septiembre, durante la cumbre del G20 celebrada en Asheville, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que Estados Unidos intensificará drásticamente su presión económica sobre Teherán. Según el funcionario, el gobierno estadounidense impondrá nuevas sanciones bancarias de forma semanal, contando con el respaldo de sus aliados internacionales.
Probablemente anunciaremos una sanción bancaria esta semana, y anunciaremos otra la semana siguiente. Estamos hablando con nuestros aliados, quienes se han sumado a la iniciativa, y hemos recibido un gran apoyo”, dijo el Bessent.
El objetivo central es cortar por completo el acceso de Irán al sistema financiero global mediante sanciones secundarias. Además, el Tesoro evalúa castigar a empresas de arrendamiento de aerolíneas y a cualquier entidad que mantenga lazos comerciales con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), bajo la premisa de ‘asfixiar económicamente’ al régimen persa.
El plan para neutralizar el estrecho de Ormuz
En el plano energético, la administración estadounidense reveló una estrategia a mediano plazo para transformar el mapa del petróleo mundial.
Ante la vulnerabilidad de la zona, Bessent adelantó que en un plazo de dos años se construirán nuevos oleoductos con el fin de evitar por completo el paso por el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una gran parte del crudo global. La intención de Washington es dejar este paso clave convertido en un pedazo de agua sin ningún valor, marginando las principales fuentes de ingresos de Teherán.
La respuesta y las amenazas de Teherán
La reacción del régimen iraní no se ha hecho esperar. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y jefe negociador de Irán, advirtió que cualquier bloqueo naval estadounidense contra sus puertos y buques será respondido con la fuerza militar, al considerarlo un acto de guerra bajo el derecho internacional.
Qalibaf fue categórico al señalar que, si Irán no puede exportar su petróleo desde el golfo Pérsico, ningún otro país podrá hacerlo, negándose a permitir el uso de la ruta meridional cercana a Omán.
Si intensifican el bloqueo sin duda daremos una respuesta militar”, dijo Qalibaf en un mensaje publicado por medios iraníes.
Esta nueva crisis ocurre tras un reciente intercambio de hostilidades que incluyó un ataque estadounidense contra la isla de Larak y la subsiguiente respuesta iraní con ataques a bases de Estados Unidos en Jordania y Emiratos Árabes.
Mientras el estrecho de Ormuz se ha consolidado como la principal herramienta de presión de Teherán para frenar el comercio petrolero, Washington asegura haber restablecido parcialmente el tráfico marítimo comercial a través de rutas alternas cercanas a la costa omaní.
Fuente: Tribuna del Yaqui
