Washington, Estados Unidos.- Este viernes 28 de agosto, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, alertó que la inflación en la mayor economía del mundo continúa siendo preocupante y surgió que el banco central podría verse obligado a incrementar su tasa de interés en los próximos meses para reducirla, en la señal más clara que ha enviado hasta el momento sobre su visión económica.

La dura advertencia de Warsh: si la inflación no baja, la Fed actuará

En su primer discurso de alto perfil ante la conferencia anual de la Fed en Jackson, Wyoming, Warsh reconoció en sus declaraciones preparadas que los informes recientes muestran cierto enfriamiento de la inflación, pero mencionó:

No me dicen que las tendencias subyacentes hayan mejorado de manera significativa”.

El banco central lleva más de cinco años sin llegar a su meta del dos por ciento de inflación a largo plazo, y la última medición de su indicador preferido se situó en 3.7 por ciento esta semana.

Debemos estar seguros de que la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo, de manera clara y a una velocidad suficiente; de lo contrario, tenemos trabajo por hacer”, afirmó Warsh.

Warsh sacude Wall Street: advierte que las tasas podrían subir

Kevin Warsh, quien asumió el cargo el pasado 22 de mayo en sustitución de Jerome Powell, debutó con un discurso tenso, en un momento en que Wall Street duda sobre su verdadero compromiso contra la inflación, un temor que ya ha encarecido los bonos. El nuevo jefe de la Fed advirtió que las condiciones financieras actuales siguen siendo poco restrictivas, lo que anticipa posibles alzas de tasas.

Para frenar la inflación, las tasas deben enfriar el consumo y el endeudamiento. Cabe recordar que, en la cita de julio, la Fed decidió pausar los tipos, aunque un 25 por ciento del comité exigió una subida inmediata. Warsh ratificó su rechazo a la llamada ‘orientación futura’, es decir, a predecir los movimientos de las tasas, al argumentar que atar las manos del banco central reduce su capacidad de reacción de cara al cónclave del 15 y 16 de septiembre.

Pese a la alerta inflacionaria, el jefe de la Fed reconoció la buena salud de la economía: elogió el dinamismo del consumo privado, las ganancias y el gasto de las empresas, así como las potentes inversiones destinadas a infraestructura e Inteligencia Artificial (IA).

Warsh destaca la salud del empleo y pone la mira en el impacto de la IA

Sobre el mercado laboral, el líder de la Fed aseguró que está bien. Recordó que el desempleo se ha movido establemente cerca del 4.1 por ciento durante el último, a pesar de la volatilidad en la creación de puestos provocada por factores demográficos, como el envejecimiento poblacional y la menor llegada de inmigrantes. Finalmente, Warsh describió el presente como un punto bisagra en la historia debido a la irrupción de la IA, anunciando que el banco central ya creó un equipo especial para estudiar cómo esta tecnología transformará la productividad y el empleo.

Llama la atención el silencio de Warsh sobre la independencia de la institución, la cual ha sufrido cuestionamientos sin precedentes por parte de Donald Trump. El presidente estadounidense ha intensificado su presión este mes al intentar despedir a la gobernadora Lisa Cook, tras meses de insultos y críticas contra Jerome Powell para forzar recortes de tasas a pesar del riesgo inflacionario. A esto se suman factores clave que complican el escenario de la Fed: los aranceles impulsados por la administración Trump y la tensión bélica con Irán, considerados motores de la actual carestía.

Fuente: Tribuna del Yaqui