Ciudad de México.- Un grupo de senadores de Estados Unidos pidió al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cancelar un proyecto para adquirir miles de guantes capaces de aplicar descargas eléctricas, al considerar que estos dispositivos podrían representar un riesgo de abuso de la fuerza durante los operativos de la agencia.
La petición fue encabezada por la senadora demócrata Catherine Cortez Masto, de Nevada, y respaldada por otros 15 integrantes del Senado estadounidense, quienes cuestionaron tanto la necesidad de la adquisición como la capacidad del ICE para utilizar este tipo de tecnología bajo controles adecuados.
El organismo contempla destinar hasta 20 millones de dólares para adquirir los dispositivos, cuyo uso ha generado críticas debido a la posibilidad de que sean empleados durante arrestos civiles.
¿Por qué los senadores rechazan los guantes de electrochoques?
En una carta dirigida al director interino del ICE, los legisladores expresaron preocupación por los antecedentes recientes relacionados con el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios en distintas ciudades estadounidenses.
Los senadores mencionaron incidentes registrados en Los Ángeles, Chicago, Minneapolis, Houston y Maine, entre otros lugares, para argumentar que existe un nivel considerable de escepticismo respecto a la capacidad de la agencia para incorporar de manera segura una herramienta que puede provocar dolor mediante descargas eléctricas.
Los legisladores advirtieron que los dispositivos podrían representar riesgos importantes si se utilizan durante detenciones civiles, especialmente cuando no existen límites precisos, capacitación suficiente y mecanismos adecuados de supervisión.
Por ello, solicitaron al ICE detener el proceso de adquisición y revisar las implicaciones que tendría incorporar estos guantes al equipo utilizado por sus agentes.
¿Cómo funcionan los guantes que quiere comprar el ICE?
Los dispositivos tienen la apariencia de guantes convencionales utilizados por agentes de seguridad y patrullaje. Sin embargo, incorporan un mecanismo que permite activar una descarga eléctrica mediante un botón.
Para producir la descarga, el guante debe entrar en contacto directo con la piel de la persona. La tecnología es presentada como una herramienta para generar dolor y conseguir que una persona que se resiste a una instrucción pueda ser controlada sin recurrir a métodos considerados más extremos.
Este tipo de dispositivos ya ha sido utilizado en años recientes por algunas cárceles locales y departamentos policiales de Estados Unidos.
El plan del ICE se dio a conocer este mes, cuando la agencia publicó un aviso en el que planteó la adquisición de miles de dispositivos denominados “dispositivos conductivos de distracción y desescalada”.
¿Qué exigen los senadores si continúa la compra?
Aunque los legisladores solicitaron cancelar el proyecto, también plantearon condiciones en caso de que el ICE decida continuar con el proceso.
Los senadores pidieron que la agencia haga públicos los mecanismos mediante los cuales capacitará a sus agentes para utilizar los guantes, así como los protocolos que establecerá para documentar cada ocasión en que sean empleados.
También reclamaron que exista una revisión interna de los casos para determinar si las descargas fueron justificadas y evitar posibles abusos.
La preocupación central de los legisladores es que una herramienta diseñada para provocar dolor pueda utilizarse durante operativos migratorios sin suficientes controles o bajo circunstancias que no justifiquen su aplicación.
¿Qué dice la Casa Blanca sobre los guantes?
Tom Homan, encargado de la política fronteriza de la Casa Blanca, ha defendido la posible adquisición de los dispositivos y argumentado que podrían convertirse en una alternativa al uso de fuerza potencialmente letal.
El funcionario ha señalado que los guantes podrían ayudar a conseguir que personas detenidas acaten las instrucciones de los agentes sin tener que recurrir a métodos más peligrosos.
Homan también ha indicado que los dispositivos podrían ser particularmente útiles en determinados entornos de detención.
Sin embargo, adelantó que pasarán varios meses antes de que puedan comenzar a utilizarse, debido a que el ICE todavía trabaja en los detalles relacionados con la capacitación de los agentes y las políticas que regularán su utilización.
Mientras el gobierno estadounidense analiza la incorporación de esta tecnología, la oposición de los senadores demócratas coloca nuevamente bajo escrutinio las prácticas de uso de la fuerza durante los operativos migratorios y los mecanismos de supervisión de los agentes del ICE.
Fuente: Tribuna del Yaqui
