Washington, Estados Unidos.- Este miércoles 26 de agosto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no tiene apuro por reactivar las negociaciones con Irán y mantuvo que la Casa Blanca conserva la posición de poder frente a Teherán. Sus declaraciones se produjeron mientras su nación prepara una nueva ofensiva económica destinada a aumentar el costo para quienes mantengan vínculos comerciales con la República Islámica.

Trump descarta plazos para negociar con Irán y asegura que su economía se desmorona

Durante una entrevista con Al Jazeera, Trump descartó fijar un calendario para el regreso iraní a la mesa de diálogo:

No tengo ningún plazo, ninguno. No tengo prisa. No tengo plazo alguno. Estamos ganando con mucha ventaja”.

El presidente vinculó esa ventana con el deterioro de la situación iraní. Según Trump, el país atraviesa una inflación enorme y su economía se está desmoronando. También acusó al régimen iraní de reprimir las protestas internas y aseguró que:

Tratan muy mal a su pueblo y están matando a muchísimos manifestantes”.

Ante las especulaciones sobre la salud y capacidad de mando del líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, tras su reaparición ausente, el mandatario estadounidense expresó su creencia de que aún vive, si bien padece heridas graves.

No creo que esté muerto”, afirmó.

Enfocado en frenar la amenaza atómica, Trump reafirmó que su administración ya ha bloqueado en dos ocasiones los intentos de Teherán por fabricar armamento nuclear, recalcando:

No podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear”.

Washington blinda las sanciones financieras contra Teherán

En sintonía con Washington, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, le expresó a Trump en su encuentro de julio en Washington que tiene serias dudas de que un acuerdo diplomático con Irán sea viable.

Con el fin de aislar financieramente a Irán, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, reveló la nueva directriz estadounidense llamada ‘Paria económico‘, diseñada para asfixiar al régimen mediante sanciones a cualquier empresa o país extranjero que comercie con Teherán en áreas como transporte, tecnología o activos digitales.

Al ser cuestionado sobre la vía más eficaz para contener al país persa, Trump defendió la combinación de ambas tácticas, afirmando que tanto la presión económica como la militar dan resultados.

La disputa también continua alrededor del estrecho de Ormuz una vía esencial para el comercio internacional de petróleo. El presiente menciona que las fuerzas estadounidenses despejaron de minas el paso marítimo y aseveró que ahora hacen pasar muchos barcos por el estrecho. Irán aún mantiene condiciones para permitir una reapertura y vincula esa cuestión con el cumplimiento de compromisos asumidos por la Casa Blanca.

Irán responde a declaraciones de Trump

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, negó el impacto que pueda tener la nueva campaña económica estadounidense.

Estados Unidos no obtendrá nada de su presión económica en esta fase, del mismo modo que no obtuvo nada durante la guerra”, afirmó.

El viceministro de Exteriores Kazem Qaribabadi advirtió que su país responderá a las sanciones de Estados Unidos, golpeando directamente sus intereses económicos. Asimismo, supedito la reapertura del estrecho de Ormuz al cese de la guerra, el levantamiento del bloqueo y una solución para Yemen, donde operan los hutíes, aliados de Teherán.

Paralelamente, Irán y Omán discuten un plan provisional para crear un corredor temporal y limpiar de minas el estrecho de Ormuz, con la meta de acordar un sistema definitivo de seguridad y navegación. Por su parte, los Guardianes de la Revolución afirmaron que ya hay pactos iniciales respecto a la repartición de las aguas y de las ganancias económicas entre ambos Estados.

Fuente: Tribuna del Yaqui