Washington, Estados Unidos.- En un esfuerzo por expandir drásticamente la presencia de Estados Unidos más allá de la atmósfera terrestre, el presidente Donald Trump ha delineado una ambiciosa estrategia plasmada en un memorando oficial de la Casa Blanca. El plan establece la meta de propulsar un millar de cohetes anuales rumbo al espacio exterior para el año 2030, abarcando misiones logísticas y de exploración con destino final en la Luna y el planeta rojo.

Trump impulsa la nueva era espacial

Esta iniciativa se enmarca dentro de una intensa competencia geopolítica y tecnológica con China, cuyo propósito central es asegurar que tripulaciones estadounidenses vuelvan a pisar la superficie lunar antes de que concluya la década, reviviendo así las hazañas espaciales ocurridas hace más de medio siglo.

De acuerdo con el documento emitido por la administración estadounidense, el objetivo fundamental de esta directiva política es revitalizar el liderazgo indiscutible de la nación en materia de transporte e innovación aeroespacial, instando formalmente a la NASA a impulsar y simplificar el desarrollo de la industria comercial privada para consolidar rutas estables hacia la Luna y Marte.

 De aquí a 2030, las zonas de transporte espacial deben aumentar de modo que haya más de mil lanzamientos y regresos a la atmósfera por año”, señaló el mandatario en el documento oficial sobre seguridad nacional.

Durante el 2025, la cantidad de cohetes puestos en órbita desde territorio estadounidense se ubicó por debajo de los dos centenares. Gran parte de estos despegues fueron realizados por SpaceX, la compañía aeroespacial dirigida por el multimillonario Elon Musk. Actualmente, la NASA avanza en el diseño de una base en el suelo lunar, con la intención de emplear maquinaria robótica para levantar la infraestructura básica que posteriormente utilizarán los astronautas en sus misiones de exploración.

Fuente: Tribuna del Yaqui