Barcelona, España.- La Policía Nacional de España desmanteló una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dedicada al traslado de metanfetamina entre México y el continente europeo. El trabajo de seguridad se realizó en colaboración con la Oficina Antiestupefacientes de Francia (Ofast) y culminó con la detención de 13 personas, además del hallazgo de un centro clandestino de procesamiento donde se incautaron más de 2 toneladas de sustancias ilícitas.

De acuerdo con los reportes de las fuerzas de seguridad, la organización criminal logró ingresar al país más de 2.5 toneladas de metanfetamina disuelta en un cargamento de aproximadamente 12 toneladas de aroma líquido de vainilla. Esta modalidad representa una de las incautaciones más grandes de este tipo registradas tanto en España como en el resto de Europa.

¿Cómo sucedieron los hechos?

Los arrestos y los registros se efectuaron el pasado 10 de julio mediante siete inspecciones simultáneas en distintas zonas de Barcelona, Lleida y Tarragona. Sin embargo, los datos sobre los procedimientos fueron informados hasta este miércoles 5 de agosto por las autoridades españolas.

El origen del caso se remonta a principios de junio de este año, a raíz de una Orden Europea de Investigación tramitada por la justicia francesa y coordinada en territorio español por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional.

Los agentes franceses detectaron un contenedor marítimo procedente de México con destino a España que llevaba alrededor de 12 mil 700 kilos de aroma artificial de vainilla. Las verificaciones posteriores confirmaron que el producto servía de camuflaje para trasladar la droga líquida.

Al arribar a suelo español, la mercancía ingresó a una empresa de logística ubicada en la provincia de Barcelona. Poco tiempo después, varios integrantes del grupo retiraron una fracción del envío para trasladarla a una nave industrial cercana. Este sitio funcionaba como un punto intermedio para el resguardo y posterior movimiento de la carga.

El destino de los materiales era una finca apartada en la provincia de Lleida, donde la célula había montado un laboratorio clandestino equipado para extraer, purificar y cristalizar la metanfetamina. Mediante estos procedimientos, los sospechosos obtenían el material en estado sólido, listo para ser empaquetado y comercializado.

Fuente: Tribuna del Yaqui