Nueva York, Estados Unidos.- Este lunes 3 de agosto, un grupo de 25 estados gobernados por demócratas demandó al presidente estadounidense Donald Trump con el objetivo de frenar la última ronda de aranceles impuesta a productos de 60 socios comerciales. La demanda se presentó ante el Tribunal de Comercio Internacional en Nueva York, sosteniendo que el mandatario rebasó la autoridad que le otorgaba la ley para aplicar esos aranceles.
Demandan a Trump 25 estados demócratas por nueva ronda de aranceles
En la presentación judicial, los estados mantienen que la mayoría de los aranceles generalizados aprobados en forma previa también fueron impuestos sin respaldo legal. La demanda fue impulsada por los estados:
- Arizona
- California
- Colorado
- Connecticut
- Delaware
- Illinois
- Kentucky
- Maine
- Maryland
- Massachusetts
- Michigan
- Minnesota
- Nevada
- Nueva Jersey
- Nuevo México
- Carolina del Norte
- Nueva York
- Pensilvania
- Rhode Island
- Vermont
- Virginia
- Washington
- Wisconsin
Tras la derrota en el Tribunal Supremo, la administración intenta una vez más aumentar ilegalmente los impuestos y las empresas con una nueva ronda de aranceles”, declaró la fiscal general Letitia James.

Veinticinco estados demandaron a Donald Trump para detener sus nuevos aranceles
La demanda llega luego de las impugnaciones previas de pequeñas empresas estadounidenses o de varios reveses legales sufridos por Trump. El 24 de julio de 2026, el gobierno de Donald Trump impuso nuevos aranceles del 10 por ciento y del 12.5 por ciento a 60 socios comerciales, incluida la Unión Europea. La justificación oficial, según la administración, fue debido a que esos países no hacían lo suficiente para frenar la exportación de productos fabricados con trabajo forzoso.
Los aranceles anunciados en julio de 2026 entraron en vigencia cuando expiró un impuesto general previo del 10 por ciento que perjudica a más del 99 por ciento de las importaciones de Estados Unidos. El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, aseguró que las cargas eran una respuesta apropiada y legal a las prácticas comerciales desleales de otros países.
El hecho de que un país extranjero no imponga y haga cumplir eficazmente la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso es irrazonable y perjudica al comercio estadounidense, incluidos los trabajadores estadounidenses, y debe abordarse”, agrega Desai.
Previo a la demanda de los estados, dos pequeñas empresas estadounidenses ya habían intentado bloquear estos aranceles el mismo día en que entraron en vigor. Tanto esas compañías como varios estados habían obtenido anteriormente fallos favorables contra gravámenes globales impuestos por Trump durante su segundo mandato.
Antecedentes legales de la nueva demanda contra los aranceles de Trump
Los antecedentes se remontan al 20 de febrero, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos declinó la mayor parte de los aranceles generalizados impuestos por Donald Trump. El tribunal mantuvo que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al mandatario a imponer de manera unilateral a sus socios comerciales.
Tras el fallo, el presidente estadounidense llamó de desleales a los magistrados y emitió nuevos aranceles temporales bajo otra autoridad legal. El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos también los declaró como ilegales, aunque continuaron vigentes mientras la administración apelaba.
La nueva ronda se apoya en el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que otros presidentes ya habían usado. Los demandantes alegan que esa facultad se aplicó históricamente a países o industrias concretas, no a un esquema general como el que ahora cuestionan.

Veinticinco estados demandaron a Donald Trump para detener sus nuevos aranceles
La demanda de los estados y los dos presentados antes por pequeñas empresas mantiene que la referencia al trabajo forzoso sirvió como pretexto para reimponer aranceles que los tribunales ya habían declarado ilegales. Los demandantes argumentan que un impuesto general sobre las importaciones no ayudaría a resolver los problemas reales del trabajo forzoso en el mundo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
