Washington, Estados Unidos.- La guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el 28 de febrero en coordinación con Israel, alcanzó los 5 meses sin que se avizore una salida diplomática clara. En este contexto, el presidente Donald Trump expresó sus dudas sobre la efectividad de las conversaciones y advirtió con incrementar las operaciones militares contra la nación persa.
Las declaraciones del mandatario ocurrieron durante un encuentro con su equipo de trabajo en el retiro de Camp David, ubicado en el estado de Maryland. Frente a los medios presentes, el mandatario expuso su desconfianza hacia la contraparte.
Estoy perdiendo la fe en ellos porque mienten y tergiversan. Los estaremos golpeando muy fuerte, y en algún punto dirán que ya no pueden más”, dijo.
La reciente reanudación de las hostilidades ocurrió tras un bombardeo con proyectiles lanzado por Irán contra posiciones estadounidenses en Jordania, hecho que rompió un periodo de calma en los combates. Trump recriminó esta acción señalando:
Estábamos en medio de una negociación y dispararon cinco misiles. Los interceptamos, pero eso no cambia lo que hicieron”.
Continúan las conversaciones
A pesar de la firmeza en sus palabras, la administración estadounidense mantiene abiertos los canales de comunicación mediante intermediarios. Las gestiones diplomáticas siguen bajo la supervisión del vicepresidente JD Vance, el enviado Steve Witkoff, Jared Kushner y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes permanecen activos en el proceso.
Sin embargo, la molestia en la Casa Blanca es evidente. El presidente manifestó su descontento con las tácticas diplomáticas de la contraparte: “Los iraníes siempre quieren hablar, pero incumplen su palabra muy a menudo. Todo lo que hacen es hacerme enojar”.
Por su parte, las autoridades en Teherán han manifestado posturas parecidas, señalando a Washington por romper acuerdos contraídos anteriormente. El nivel de confianza mutua ha disminuido sensiblemente tras el cese de la tregua pactada en junio pasado.
Durante los últimos días ha continuado el intercambio de agresiones aéreas, si bien no se registraron operaciones de las fuerzas de Estados Unidos entre la noche del jueves y la mañana del viernes. Fuentes cercanas al asunto indican que Trump o ha mostrado inquietud en privado sobre la duración de la guerra, la cual anticipó que terminaría en pocas semanas al momento de su inicio en febrero.
Problemas colaterales de la guerra
A la par del escenario militar, las inquietudes en el sector energético global han generado incrementos en el costo del combustible en el territorio estadounidense. Esta situación representa un reto político ante las elecciones legislativas programadas para el 3 de noviembre.
Adicionalmente, el desgaste acumulado en los pertrechos de guerra genera limitaciones operativas para las fuerzas armadas estadounidenses, lo que acota la capacidad de aumentar los ataques a pesar de las advertencias emitidas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
