Xichang, China.- Un rayo impactó al cohete Long March 3B apenas 30 segundos después de despegar del Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en China. A pesar del incidente, la misión continuó con normalidad y el vehículo espacial logró colocar su carga útil en la órbita programada.

El cohete transportaba un satélite de retransmisión de comunicaciones destinado a una órbita geoestacionaria, cuya función será facilitar las comunicaciones con la estación espacial china y apoyar futuras misiones tripuladas del programa espacial del país asiático.

¿Por qué un rayo puede impactar un cohete?

Aunque pueda parecer un fenómeno poco común, los cohetes son capaces de favorecer la formación de descargas eléctricas durante su ascenso. Esto ocurre cuando atraviesan nubes cargadas eléctricamente.

La columna de gases ionizados que producen sus motores genera un camino conductor que facilita el paso de la corriente eléctrica, lo que significa que un lanzamiento puede desencadenar un rayo incluso cuando no existe una tormenta directamente sobre la plataforma de despegue.

Entre los factores que pueden provocar este fenómeno se encuentran la presencia de nubes electrificadas, condiciones atmosféricas favorables para las descargas eléctricas, el paso del cohete a través de campos eléctricos naturales y los gases ionizados expulsados durante el lanzamiento.

Pese a ello, los vehículos espaciales modernos están diseñados para soportar determinadas condiciones eléctricas sin comprometer necesariamente el éxito de la misión.

El satélite llegó a la órbita prevista

De acuerdo con la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, el Long March 3B cumplió satisfactoriamente con su objetivo principal al colocar el satélite en la órbita prevista.

El dispositivo será utilizado para:

  • Facilitar las comunicaciones con la Tiangong
  • Apoyar futuras misiones espaciales tripuladas
  • Mejorar los sistemas de retransmisión de comunicaciones del programa espacial chino

Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños ocasionados por la descarga eléctrica durante el ascenso del cohete.

Otros cohetes alcanzados por rayos

El caso del Long March 3B no es el primero registrado en la historia de la exploración espacial.

Entre los antecedentes más conocidos destacan:

  • El Saturn V, utilizado durante la misión Apolo 12 en 1969, que fue alcanzado por dos rayos durante el primer minuto de vuelo.
  • El Soyuz-2.1b, impactado por un rayo pocos segundos después de despegar en 2019 sin sufrir consecuencias para la misión.
  • El Atlas/Centaur-67, cuyo sistema de guiado fue afectado por una descarga eléctrica en 1987, provocando su destrucción durante el ascenso.

El incidente ocurrido con el Atlas/Centaur-67 motivó el endurecimiento de los protocolos meteorológicos utilizados por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio para autorizar los lanzamientos espaciales.

 

Actualmente, los criterios conocidos como Lightning Launch Commit Criteria permiten evaluar las condiciones atmosféricas antes de cada misión y contemplan la posibilidad de que sea el propio cohete el que desencadene una descarga eléctrica al atravesar una nube cargada. Gracias a la aplicación de estas medidas, las misiones espaciales estadounidenses no han registrado nuevos incidentes similares durante sus lanzamientos.

Fuente: Tribuna del Yaqui