Washington D.C.- Este lunes 20 de julio, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de haber liderado una campaña de espionaje y subversión dentro de su territorio durante casi 70 años, mediante un informe que supone un nuevo incremento de la presión sobre la isla.
Estados Unidos Acusa a Cuba de infiltración y espionaje en un nuevo informe del Departamento de Estado
Los analistas consideran que es un buen ejemplo de la propaganda del secretario de Estado Marco Rubio, con el objetivo de responder a la comunidad cubana anticastrista de Florida y abordar los conflictos internos dentro del gobierno. El Estado divulgó este lunes un informe especial en el que acusa que Cuba ha encabezado una campaña que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos, además de reclutar y formar generaciones de activistas y de respaldar el terrorismo de izquierda.
La administración de Donald Trump no oculta que quiere un cambio de régimen en la isla, que vive su peor crisis económica en décadas. Por su parte, Cuba acaba de impulsar una nueva oleada de reformas económicas, pero Rubio las considera insuficientes. El triunfo de la revolución en 1959 fue recibido inicialmente con beneplácito por Estados Unidos, pero el contexto de la Guerra Fría pronto desbarató cualquier tentativa de relación pacífica.
La Casa Blanca impuso rápidamente sanciones al nuevo régimen que lideraba Fidel Castro, que nacionalizó empresas estadounidenses, y este a su vez respondió con un acercamiento a Moscú y el bloque comunista. El Gobierno de los Estados Unidos organizó múltiples intentos de asesinato de Castro, y a su vez La Habana acogió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros en el Tercer Mundo, y en especial en América Latina y el Caribe.
La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional”, señaló el informe del Departamento de Estado.
En cambio, los cubanos perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria diseñada para volcar a Estados Unidos contra sí mismo”, indicó.
Trump eleva la presión sobre Cuba y sugiere un cambio de régimen tras el bloqueo petrolero
Donald Trump ha indicado en diferentes ocasiones que el gobierno cubano podría ser el siguiente, después de Venezuela, en sucumbir a la represión de Estados Unidos, y en junio de 2026 afirmó que Washington tomaría el control de Cuba. La Casa Blanca mantiene un embargo contra la isla desde los años 1960, aunque con los años lo suavizó para el suministro de productos agrícolas o medicamentos.
Sin embargo, a principios de año, tras el secuestro del líder venezolano Nicolás Maduro, Washington impuso un bloqueo petrolero de facto que ha puesto a la isla, ya muy debilitada económicamente, contra las cuerdas. Estas nuevas acusaciones del Departamento de Estado resumen años de informes de los servicios de inteligencia estadunidenses, que a su vez estuvieron detrás de operaciones como la fallida invasión de la Bahía de los Cochinos en la isla, en abril de 1961.

Estados Unidos acusa a Cuba de campaña de espionaje y subversión durante décadas
Marco Rubio sitúa al ‘terrorismo de extrema izquierda’ como la mayor amenaza global
El informe no anuncia nuevas sanciones ni medidas concretas, aunque detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadunidenses aún activas, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC).
La NNOC agrupa, entre otros, a los Demócratas Socialistas, a la izquierda del Partido Demócrata, que han logrado situar a candidatos para el Congreso y que cuentan además entre sus filas al actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Marco Rubio lideró la semana pasada una reunión internacional para combatir la ‘resurgencia del terrorismo político‘, que a juicio del gobierno Trump está dominado por la extrema izquierda.
El Departamento de Estado contabilizó oficialmente la asistencia de 66 países a esta reunión en Washington, en la que Cuba fue denunciada de nuevo como un Estado ‘patrocinador de terrorismo’. Rubio considera que ese ‘terrorismo de extrema izquierda‘ vuelve a ser la principal amenaza violenta, no estatal, a nivel mundial, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y las más de dos décadas de yihadismo.
El asalto de Cuba contra Estados Unidos nunca fue, en esencia, una disputa sobre política económica, soberanía ni siquiera sobre la posesión de un territorio concreto. “Fue una revolución contra la civilización occidental misma”, asegura el informe.

Estados Unidos acusa a Cuba de campaña de espionaje y subversión durante décadas
Fuente: Tribuna del Yaqui
