Ciudad de México.- Este 17 de julio se conmemora el Día Internacional de la Justicia Penal, una fecha que recuerda la creación del sistema moderno de justicia penal internacional y la lucha contra la impunidad por los crímenes más graves. La jornada también invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrenta este modelo en un contexto marcado por conflictos armados, crimen organizado transnacional, nuevas tecnologías y tensiones geopolíticas.

La conmemoración gira en torno al trabajo de la Corte Penal Internacional (CPI), tribunal permanente con sede en La Haya, Países Bajos, encargado de investigar y juzgar a personas acusadas de cometer delitos que afectan a toda la humanidad, como el genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el crimen de agresión.

Justicia penal y Justicia Penal Internacional: Estas son sus diferencias.

La justicia penal es el conjunto de normas, instituciones y procedimientos mediante los cuales un Estado investiga, juzga y sanciona a quienes cometen delitos. En este sistema participan policías, fiscalías, jueces, tribunales y centros penitenciarios, con el objetivo de garantizar el debido proceso, proteger a las víctimas y mantener el orden jurídico.

Sin embargo, existen delitos cuya gravedad rebasa las fronteras de un país. Es ahí donde entra la Justicia Penal Internacional, encargada de perseguir a individuos responsables de crímenes que afectan a la comunidad internacional en su conjunto.

La principal institución de este sistema es la Corte Penal Internacional (CPI), creada para juzgar a personas (no a Estados) acusadas de genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y crimen de agresión cuando los sistemas nacionales no pueden o no quieren hacerlo.

Es importante distinguirla de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Mientras la CPI procesa a individuos por delitos internacionales, la CIJ resuelve controversias jurídicas entre Estados y forma parte del sistema de Naciones Unidas.

La Corte Penal Internacional fue creada mediante el Estatuto de Roma, adoptado el 17 de julio de 1998, aunque comenzó oficialmente sus actividades en 2002.

¿Por qué se celebra el Día Internacional de la Justicia Penal el 17 de julio?

Cada 17 de julio se conmemora la aprobación del Estatuto de Roma, tratado internacional que dio origen a la Corte Penal Internacional.

La fecha busca fortalecer el compromiso internacional contra la impunidad, promover el respeto a los derechos humanos y recordar la importancia de garantizar justicia para las víctimas de los crímenes más graves.

Desde entonces, gobiernos, organismos internacionales, universidades y organizaciones de derechos humanos aprovechan esta jornada para impulsar el Estado de derecho, fomentar la cooperación entre países y reflexionar sobre el papel de la justicia internacional frente a los conflictos contemporáneos.

La conmemoración también reconoce el trabajo de la sociedad civil que impulsó la creación de un tribunal permanente capaz de investigar y sancionar delitos que, por su magnitud, afectan a toda la humanidad.

¿Cuáles son los principales retos de la Justicia Penal Internacional?

A casi tres décadas de la aprobación del Estatuto de Roma, la Justicia Penal Internacional enfrenta desafíos cada vez más complejos.

Uno de ellos es la falta de cooperación entre algunos Estados. Aunque la Corte Penal Internacional puede emitir órdenes de arresto y abrir investigaciones, su actuación depende en gran medida de que los países colaboren para ejecutar sus resoluciones. La falta de adhesión o apoyo de algunas potencias limita el alcance de sus decisiones.

Por otra parte, en julio de 2026, el Gobierno de Estados Unidos expresó su deseo de desmantelar la Corte Penal Internacional (CPI), acción promovida en el marco de la Guerra que protagoniza ese país, en alianza con Israel contra Irán.

 

Otro reto es el crecimiento del crimen organizado transnacional, que opera mediante redes internacionales dedicadas al narcotráfico, la trata de personas, el lavado de dinero y otros delitos que requieren una coordinación mucho mayor entre autoridades de distintos países.

La revolución tecnológica también plantea nuevos desafíos. La ciberdelincuencia, los ataques informáticos, el uso de inteligencia artificial (IA) para cometer fraudes o difundir contenido manipulado, así como la dificultad para obtener evidencia digital válida, obligan a adaptar constantemente las leyes y los mecanismos de investigación.

En el ámbito de las guerras, la Justicia Penal Internacional enfrenta el desafío de responder con eficacia a denuncias sobre posibles violaciones al derecho internacional humanitario. Entre los casos que concentran la atención internacional se encuentra la guerra en Gaza, donde diversos organismos, gobiernos y especialistas han denunciado crímenes internacionales e incluso actos que algunos Estados y organizaciones califican como genocidio, mientras continúan los procedimientos y debates jurídicos en instancias internacionales.

Fuente: Tribuna del Yaqui