Tel Aviv, Israel.- Las Fuerzas de Defensa de Israel avistaron a varios hombres del grupo Hezbollah mientras cargaban proyectiles antitanque en la denominada Franja de Seguridad, ubicada en la parte sur de Líbano. Los sujetos llegaron al punto en un vehículo y procedieron a bajar el cargamento, el cual, según el reporte del mando militar, buscaba generar daños contra civiles y personal de las milicias israelíes apostado en la frontera.
Una vez descargado el equipo de guerra, los hombres se dirigieron a un inmueble del sector. Poco después, el ingreso de más personas con equipo adicional motivó una acción de fuerza aérea por parte de los escuadrones de aviación. El objetivo de este ataque era disipar el peligro que representaba el acopio de armas en ese punto de forma contundente.
El resultado del bombardeo permitió observar detonaciones posteriores dentro de la estructura, lo que sirvió para comprobar que el sitio funcionaba como un depósito de armamento. Los mandos militares expresaron que estas labores continuarán con el firme propósito de erradicar cualquier riesgo presente en el área limítrofe y asegurar la tranquilidad de los habitantes del norte de Israel.
A este hecho se sumó otro en las colinas de Ali Taher, donde las tropas eliminaron a un integrante de Hezbollah y a otro sospechoso por considerar que ponían en riesgo la integridad de las unidades desplegadas en dicha zona. Las autoridades de Israel recalcaron que su presencia en el sur del país vecino tiene la meta de evitar agresiones futuras contra su territorio y proteger a sus habitantes.
¿Israel se retirará de Líbano?
Mientras esto sucede en el terreno de combate, el ámbito político enfrenta una situación compleja. Un informante de la administración de Estados Unidos señaló, bajo anonimato, que se espera un repliegue de los soldados de Israel en fechas próximas. Este paso estaría alineado con el acuerdo de cese al fuego que se firmó el 26 de junio en Washington.
A pesar de este panorama de distensión, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, manifestó una opinión contraria frente a los medios. Katz afirmó que las unidades no saldrán de la región “hasta que el grupo libanés deje de portar armamento de forma total”. El ministro recalcó que su gobierno posee autonomía para decidir sobre la permanencia de sus fuerzas en el área vecina sin necesitar el consentimiento de terceros.
Fuente: Tribuna del Yaqui
