California, Estados Unidos.- Meta, dirigida por Mark Zuckerberg, ha presentado Brain2Qwerty v2, un sistema que utiliza Inteligencia Artificial (IA) para transformar señales cerebrales captadas de manera no invasiva en frases coherentes, dando un paso importante en el desarrollo de tecnologías capaces de traducir la actividad cerebral en lenguaje comprensible sin necesidad de intervenciones quirúrgicas.
¿Para qué se utilizará el Brain2Qwerty v2?
El desarrollo de esta tecnología se dirige al mejoramiento de la comunicación de personas que, por trastornos neurodegenerativos o lesiones cerebrales, han perdido la capacidad de hablar o moverse. El gran atractivo de Brain2Qwerty v2 se sitúa en que prescinde totalmente de implantes cerebrales.
A diferencia de otras aproximaciones que requieren cirugías complejas y costosas para instalar neuroprótesis, el sistema de Meta se basa en la Magnetoencefalografía (MEG), técnica que deja registrar la actividad eléctrica cerebral mediante el cuero cabelludo, sin causar molestias ni riesgos para el paciente. Lo que apertura mucho más accesibles y seguras, especialmente con contextos clínicos donde la Metaintervención quirúrgica no es posible.
El proceso que realiza Brain2Qwerty v2 inicia con la medición de los campos eléctricos generados por la actividad neuronal a través de dispositivos MEG. Durante el entrenamiento del modelo, voluntarios sanos escribieron más de 2 mil 500 frases en sesiones controladas; sus cerebros estaban siendo monitorizados.
La información recibida sirvió como base para alimentar el sistema de IA. La arquitectura de Brain2Qwerty v2 se despliega en diferentes etapas. En primer lugar, una IA traduce los patrones cerebrales captados por el MEG en unidades mínimas de lenguaje, seguido por otro sistema de IA, llamado ‘alineador‘, el cual ordena esos caracteres para formar palabras completas.

Meta desarrolla tecnología para leer tu mente sin necesidad de implantes cerebrales, gracias a la IA
Posteriormente, entra en acción un Modelo de Lenguaje Grande (LLM), parecido a los que impulsan chatbots como ChatGPT o Llama, que transforma la secuencia de palabras en oraciones estructuradas y comprensibles.
Este proceso permite que una persona, sin mover un solo músculo, pueda escribir frases solo por medio de su actividad cerebral. La precisión obtenida por Brain2Qwerty v2 alcanza un 78 por ciento en reconocimiento de palabras, lo que se refiere a que la mayoría de las frases decodificadas presentan como mucho un error por oración. Esta cifra supera ampliamente el rendimiento de la primera versión del sistema, que solo obtuvo el 48 por ciento en su mejor caso de éxito.
El modelo Brain2Qwerty v2 fue entrenado en el Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje (BCBL), situado en San Sebastián, España. Nueve voluntarios de entre 25 y 56 años participaron en el experimento, aportando datos fundamentales para el desarrollo del sistema.
Cada uno de ellos contribuyó con sesiones en las que recibirán frases bajo monitoreo cerebral, permitiendo así diez veces más datos por participante que en intentos previos. La capacidad del modelo para mejorar su precisión a medida que recibe más datos de entrenamiento sugiere que futuras versiones podrían escalarse fácilmente y alcanzar niveles aún mayores de exactitud.
Las investigaciones indican que la aplicación de leyes de escalado simples permitirá construir sistemas con mayores capacidades, multiplicando sus posibilidades de uso y su eficiencia. Para quienes padecen de afecciones como la anartria, el síndrome de enclaustramiento o la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la posibilidad de comunicarse mediante el pensamiento sin necesitar cirugías representa un cambio radical. Este avance podría convertir completamente el modo en que estos pacientes interactúan con su entorno y reciben atención médica.

Meta desarrolla tecnología para leer tu mente sin necesidad de implantes cerebrales, gracias a la IA
Meta reconoce que, aunque la IA ha logrado avances notables en la decodificación del lenguaje cerebral, aún queda camino por recorrer. La tecnología no pretende sustituir la investigación tradicional, sino potenciarla, permitiendo que los científicos dispongan de herramientas más potentes y flexibles para abordar los desafíos de la salud cerebral y la comunicación humana.
Fuente: Tribuna del Yaqui
