Londres, Reino Unido.- Keir Starmer anunció este lunes 22 de junio de 2026 su renuncia como primer ministro de Reino Unido y líder del Partido Laborista, menos de dos años después de haber llegado al poder con una histórica victoria electoral. El mandatario confirmó que ya comunicó su decisión al Rey Carlos III y permanecerá en el cargo hasta que sea elegido su sucesor.
Desde el número 10 de Downing Street, Starmer reconoció que perdió la confianza de su grupo parlamentario para seguir al frente del gobierno británico y aseguró que trabajará para garantizar una transición “ordenada y responsable”.
¿Por qué renunció Keir Starmer como primer ministro?
Durante su mensaje, el todavía primer ministro admitió que dentro del Partido Laborista surgieron dudas sobre su capacidad para conducir a la formación hacia las próximas elecciones generales.
He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario y la acepto con deportividad”, señaló Starmer al explicar las razones de su salida.
Su dimisión ocurre después de varios meses de presión interna, malos resultados electorales y una caída sostenida en los niveles de popularidad. En las elecciones locales y regionales celebradas en mayo, el Partido Laborista perdió miles de concejales y cedió el control del gobierno de Gales, lo que intensificó las exigencias de un relevo en la dirigencia.
Según la encuestadora YouGov, solo el 18 por ciento de los británicos aprobaba la gestión de Starmer, convirtiéndolo en uno de los primeros ministros peor valorados de las últimas décadas.
¿Qué polémicas debilitaron al gobierno de Starmer?
Aunque Keir Starmer logró una contundente victoria en las elecciones generales de julio de 2024, su gobierno enfrentó diversas controversias que deterioraron rápidamente su imagen pública. Entre las principales críticas estuvieron la aceptación de regalos y beneficios por parte de miembros de su gabinete, así como una serie de medidas económicas impopulares. Destacaron los recortes a ayudas sociales destinadas a jubilados, desempleados y personas incapacitadas para trabajar.
El Ejecutivo también enfrentó protestas por el aumento de impuestos sobre herencias de propiedades agrícolas familiares y tuvo que revertir algunas decisiones, como el límite a subsidios para familias con un tercer hijo.
Otro episodio que generó cuestionamientos fue la designación de Peter Mandelson como embajador británico en Estados Unidos (EU), pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
A esto se sumaron las renuncias de altos funcionarios, entre ellos la viceprimera ministra Angela Rayner, además de los entonces ministros Wes Streeting y John Healey, quienes dejaron sus cargos por desacuerdos con la gestión del gobierno.
¿Quién podría sustituir a Keir Starmer?
El Partido Laborista iniciará el proceso para elegir a un nuevo líder el próximo 9 de julio, fecha en la que comenzará la recepción de candidaturas. El objetivo es que Reino Unido tenga un nuevo primer ministro antes de la reanudación de las sesiones parlamentarias en septiembre. Uno de los nombres que más fuerza ha cobrado es el de Andy Burnham, actual alcalde de Mánchester y recién elegido diputado por la circunscripción de Makerfield.
Burnham, de 56 años, ya ocupó distintos cargos en los gobiernos de Tony Blair y Gordon Brown y ha sido una figura influyente dentro del laborismo desde hace años. En la reciente elección parlamentaria obtuvo el 55 por ciento de los votos, con una ventaja cercana a los 20 puntos sobre su rival de Reform UK.
Con la salida de Starmer, Reino Unido podría tener a su séptimo primer ministro desde 2015, reflejando un periodo de alta volatilidad política en el país.
¿Qué pasará ahora en Reino Unido?
Hasta que el Partido Laborista elija a un nuevo dirigente, Keir Starmer continuará ejerciendo como primer ministro interino. Durante su discurso de despedida, el político defendió su legado y recordó que asumió la conducción de un partido que, según sus palabras, estaba “política, financiera y moralmente en bancarrota”. También afirmó que dedicará más tiempo a su familia una vez abandone el cargo.
La renuncia abre un nuevo capítulo político para Reino Unido, en un contexto marcado por desafíos económicos, tensiones internacionales y el ascenso de fuerzas políticas alternativas como Reform UK.
Fuente: Tribuna del Yaqui
