Teherán, Irán.- La Guardia Revolucionaria de Irán informó mediante Telegram que ejecutó una ofensiva con misiles y drones contra una base estadounidense en Baréin durante las primeras horas de este martes 9 de junio. El ataque ocurrió después de que fuerzas militares estadounidenses bombardearan territorio iraní, intensificando así la escalada de tensiones en la región.

El comunicado de la Guardia Revolucionaria no especificó el número exacto de armas empleadas ni reportó daños inmediatos en los objetivos alcanzados. Las autoridades iraníes vincularon la operación con un incidente aéreo previo registrado en el estrecho de Ormuz, zona de vital importancia comercial y estratégica en el Golfo Pérsico.

¿Cuál fue el detonante de estos ataques?

Los ataques estadounidenses contra territorio iraní precedieron la respuesta militar de Teherán durante esta madrugada. Las fuerzas aéreas de Washington hicieron blanco en instalaciones de Irán como represalia por un suceso relacionado con operaciones aéreas en la zona del estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz representa uno de los puntos más estratégicos del mundo para el comercio marítimo internacional. Miles de millones de barriles de petróleo transitan diariamente por este corredor acuático, controlado parcialmente por fuerzas de ambos países.

¿Cómo respondió Estados Unidos?

Hasta este corte informativo el Pentágono no emitió declaración confirmando impactos directos en la base de Baréin ni reportando bajas estadounidenses. Los comandos de defensa aérea mantuvieron sistemas activos de protección en todas las instalaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico durante el ataque.

La base estadounidense en Baréin alberga a la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos, responsable de operaciones navales en el Golfo Pérsico, Mar Rojo y Océano Índico. Su importancia estratégica la convierte en objetivo prioritario de cualquier poder regional que busque demostrar capacidad ofensiva frente a Washington.

Fuentes militares estadounidenses indicaron que los sistemas de defensa aérea de la base detectaron y rastrearon los misiles y drones iraníes durante toda su trayectoria. La infraestructura defensiva de la instalación incluye radares avanzados, misiles tierra-aire y sistemas de contramedidas electrónicas de tecnología de punta.

La escalada ocurre a menos de 48 horas de los bombardeos estadounidenses contra objetivos en suelo iraní, marcando un ciclo de represalias mutuas que ha caracterizado la relación entre ambas naciones desde hace años. Analistas de seguridad regional advierten que cada acción militar incrementa el riesgo de un conflicto que involucre a otras potencias de la zona.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no ha convocado a sesión extraordinaria pese a la escalada de ataques. Diplomáticos europeos buscan que haya comunicación discreta entre Teherán y Washington para frenar nuevas represalias y evitar que el ciclo de violencia se extienda a civiles o terceros países.

Fuente: Tribuna del Yaqui