Washington, Estados Unidos.- Las conversaciones para establecer un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán no muestran mejoras sustanciales tras el aumento de la violencia y la negativa de la milicia Hezbollah de aceptar una tregua en Líbano.

El panorama actual muestra una contradicción entre las afirmaciones de Donald Trump, quien sostiene que los diálogos están cerca de concluir, y la versión del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, que califica el proceso como estancado.

La situación se agravó tras ataques con drones y misiles contra Kuwait y Bahréin, dejando víctimas mortales, mientras que en territorio libanés continúan los ataques israelíes y el lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbollah.

El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó que las conversación para detener las hostilidades se hallan en su fase final. No obstante, el representante de la diplomacia iraní contradijo esta postura al asegurar que el diálogo no presenta movimiento alguno.

Las agresiones no paran

Este desencuentro ocurre tras una serie de actos violentos ocurridos el miércoles 3 de junio, cuando Irán lanzó ataques contra Kuwait y Bahréin. Dicha acción provocó la muerte de una persona y múltiples heridos en el aeropuerto de Kuwait. Estos sucesos ocurrieron después de que las fuerzas de Estados Unidos atacaran un buque petrolero que se dirigía hacia la República Islámica.

En el escenario del Líbano, la situación se mantiene tensa. Los miembros de Hezbollah expresaron de forma tajante que no piensan seguir las condiciones planteadas para la tregua que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció hace poco. Según reportes de Associated Press, al menos cuatro personas perdieron la vida a causa de los bombardeos israelíes.

Por otro lado, el grupo armado lanzó proyectiles contra las filas del ejército de Israel, aunque en ese evento no se presentaron heridos. Estos hechos demuestran que la realidad en el terreno dista mucho de los planes de paz presentados desde Washington.

El bloqueo del estrecho de Ormuz

Un aspecto que llama la atención es el comportamiento del mercado energético. Los precios del crudo mostraron una tendencia a la baja después de tres días de subidas constantes. Este cambio ocurrió por la esperanza de los inversionistas ante la noticia de un posible acuerdo en Líbano.

A pesar de esa leve mejoría en los mercados, el accionar militar de Israel en la región representa un gran reto para la administración Trump, que intenta retirar a sus tropas del conflicto que él mismo comenzó contra Irán.

Trump insiste en que la firma de un acuerdo de paz está cerca. Sin embargo, Teherán no muestra señales de aceptar las peticiones sobre su programa nuclear ni sobre las reglas para volver a abrir el estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima es vital, pues antes de las hostilidades servía para el transporte de una quinta parte de la producción de crudo a nivel mundial.

Desde que iniciaron los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, el paso ha estado casi paralizado. Los expertos en el área económica han dado avisos sobre una posible subida drástica en los costos si las reservas actuales se agotan y no se logra abrir la vía pronto.

Fuente: Tribuna del Yaqui