La Habana, Cuba.- El gobierno de Cuba presentó una acusación ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en contra de Estados Unidos, alegando que Washington perpetra un genocidio contra ciudadanos cubanos. La denuncia fue formulada en el marco de los mecanismos de la ONU para revisar violaciones a derechos humanos y agresiones internacionales.

Las autoridades cubanas advirtieron que cualquier agresión militar por parte de Washington provocaría un baño de sangre en la isla, según informó RT en Español. Esta advertencia se suma a las denuncias históricas que La Habana ha presentado contra Estados Unidos en foros internacionales durante décadas.

¿Cuál es el fundamento de la acusación?

Cuba ha sostenido durante años que el bloqueo económico estadounidense, vigente desde 1962, constituye una forma de violencia que genera escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos en la población civil. La acusación presentada ante la ONU vincula estas restricciones comerciales con lo que caracteriza como un intento de provocar sufrimiento masivo en su territorio.

El bloqueo responde a tensiones bilaterales persistentes. Estados Unidos mantiene sanciones contra la isla bajo diversas justificaciones relacionadas con derechos humanos, libertades políticas y seguridad regional. Cuba rechaza estas acusaciones y contraataca argumentando que las medidas estadounidenses violan el derecho internacional.

Funcionarios cubanos han utilizado reiteradamente la tribuna internacional para denunciar lo que llaman agresión económica y bloqueo comercial ilegal. Las intervenciones en la ONU forman parte de una estrategia de comunicación diplomática que busca movilizar apoyo de otros gobiernos y organismos multilaterales.

¿Qué precedentes hay en esta disputa?

Cuba ha presentado denuncias similares ante la ONU en múltiples ocasiones desde hace décadas. Estas acusaciones incluyen resoluciones periódicas en la Asamblea General que condenan lo que denomina bloqueo económico total contra la isla. La mayoría de votaciones han favorecido la posición cubana con apoyo de países no alineados y naciones latinoamericanas.

Washington argumenta que sus sanciones responden a preocupaciones sobre libertades civiles, represión política y seguridad regional. Estados Unidos ha mantenido restricciones comerciales y diplomáticas bajo administraciones de diferentes signos políticos desde hace seis décadas.

Fuente: Tribuna del Yaqui