Aunque las fechas principales son el 1 y 2 de noviembre, las costumbres populares establecen un calendario de llegadas que comienza desde finales de octubre y contempla diferentes tipos de fallecimientos, y de acuerdo con esta tradición, el 27 de octubre se dedica a las mascotas que murieron, como perros y gatos; el 28 se recuerda a quienes perdieron la vida de manera trágica, en accidentes o por violencia, mientras que el 29 de octubre se recibe simbólicamente a las personas que fallecieron ahogadas.
El 30 de octubre está destinado a las ánimas olvidadas o aquellas que no tienen familiares que las recuerden, y un día después, el 31 de octubre, se acostumbra recibir a los niños que murieron sin ser bautizados y a los pequeños que no llegaron a nacer. La celebración continúa el 1 de noviembre, conocido como el Día de Todos los Santos, cuando se honra a los niños que fallecieron a temprana edad.
El 2 de noviembre corresponde al Día de los Fieles Difuntos, fecha dedicada principalmente a recordar a los adultos que ya murieron, y finalmente, el 3 de noviembre marca, según algunas costumbres, el regreso de las almas al más allá y el momento en que las familias comienzan a retirar sus ofrendas.
Esta celebración tiene sus raíces en la combinación de antiguas creencias prehispánicas y elementos del catolicismo introducidos durante la época colonial, y por ello, la muerte no se entiende únicamente como una despedida, sino como parte del ciclo de la vida y una oportunidad para reencontrarse simbólicamente con quienes ya partieron.
Los altares son uno de los elementos más importantes, debido a que en ellos se colocan fotografías, veladoras para iluminar el camino de las ánimas, agua para calmar su sed, flores de cempasúchil, pan de muerto y los alimentos favoritos de los difuntos, y por su importancia cultural, en 2008 la UNESCO incorporó esta celebración a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor como una expresión de identidad y memoria colectiva.
Fuente: Tribuna del Yaqui
