¿Cómo hacer un altar de muertos paso a paso?
El primer paso consiste en elegir un lugar seguro y adecuado para instalar la ofrenda, en la que puede utilizarse una mesa, un mueble o una estructura elaborada con cajas resistentes, cubiertas con manteles de colores, y después, se define el número de niveles. Los altares de dos pisos suelen representar el cielo y la tierra, mientras que los de tres incorporan una interpretación del purgatorio, y los de siete se relacionan con el recorrido espiritual de las almas, y según las costumbres de cada región, estas representaciones pueden variar.
¿Qué elementos debe llevar la ofrenda?
Cada objeto tiene un significado dentro de esta tradición mexicana. Entre los más representativos se encuentran:
- Fotografía del difunto: identifica a la persona a quien está dedicada la ofrenda y mantiene vivo su recuerdo.
- Flores de cempasúchil: su color y aroma característicos se asocian con el camino que guía simbólicamente a las almas.
- Veladoras: representan la luz que orienta a los difuntos durante su visita.
- Agua: se ofrece para calmar la sed de las almas después de su recorrido.
- Sal: simboliza la purificación y protección espiritual.
- Pan de muerto: es uno de los alimentos más emblemáticos de la celebración y representa la fraternidad.
- Comida y bebidas favoritas: se colocan como una muestra de cariño y hospitalidad hacia la persona recordada.
- Papel picado: aporta color y representa el aire.
- Copal o incienso: se utiliza tradicionalmente para purificar el ambiente.
- Calaveritas: recuerdan la presencia de la muerte dentro de la vida cotidiana y la cultura mexicana.
También pueden añadirse juguetes, prendas, libros, herramientas u otros objetos que hayan pertenecido al ser querido.
¿Cuándo se coloca el altar de muertos?
Muchas familias instalan su ofrenda durante los últimos días de octubre para tenerla lista el 1 y 2 de noviembre, fechas centrales de la celebración, y en la tradición popular, el primer día suele dedicarse a los niños fallecidos y el segundo a los adultos, aunque las prácticas cambian entre comunidades, pero, más allá de su tamaño o decoración, el altar representa una manera de mantener presente a quienes ya no están.
Fuente: Tribuna del Yaqui
