Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que su gobierno prepara un plan integral de apoyo para los productores de agave, ante la fuerte caída en el precio de la planta provocada por un exceso de producción y la estabilización de la demanda de tequila.

Durante su conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’ de este viernes 16 de octubre, la mandataria federal informó que la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba López, mantiene reuniones con pequeños productores y especialistas para construir alternativas que permitan atender la problemática.

Sheinbaum reconoce precios bajos en el agave

La presidenta señaló que, antes de realizar una reunión amplia con el sector, se busca contar con propuestas concretas, bajo la premisa de hacer compromisos y no promesas, con el objetivo de plantear soluciones que realmente beneficien a los agricultores; además, reconoció la gravedad del actual valor del agave y explicó que, mientras en su mejor momento el kilogramo llegó a comercializarse entre 30 y 35 pesos, actualmente en algunas regiones se vende en cuatro, seis e incluso un peso.

¿Cómo ayudará el Gobierno Federal a los productores de agave?

En respuesta a la grave problemática que enfrenta el sector agrícola y la industria tequilera, el Gobierno Federal contempla la elaboración de un proyecto integral para atender la crisis de los precios, aunque hasta el momento no se han detallado medidas definitivas, apoyos económicos ni fecha de implementación. Entre las líneas de atención destacan:

  • Diseñar alternativas para enfrentar la caída de precios
  • Mantener el diálogo con los productores
  • Analizar los factores que afectan a la industria tequilera
  • Evitar consecuencias para las regiones productoras
Sheinbaum prepara plan de apoyo a productores de agave ante la caída de precios

Sheinbaum prepara plan de apoyo a productores de agave ante la caída de precios

¿Por qué cayó el precio del agave en México?

El desplome de las cotizaciones responde, principalmente, a un desequilibrio entre la oferta de agave y la demanda de tequila. Durante la pandemia del COVID-19, el consumo de esta bebida impulsó las expectativas de crecimiento de la industria y llevó a numerosos agricultores a ampliar la superficie sembrada.

Sin embargo, la demanda dejó de crecer al ritmo esperado e incluso registró una disminución, mientras que las plantaciones establecidas durante los años anteriores continuaron incorporándose al mercado.

El resultado fue una mayor disponibilidad de materia prima frente a una demanda que ya no absorbía los volúmenes esperados. En ese sentido, los compradores adquirieron mayor margen para negociar los precios, mientras que los agricultores enfrentaron dificultades para colocar sus cosechas en condiciones rentables.

Fuente: Tribuna del Yaqui