Ciudad de México.- De acuerdo con el informe más reciente de ONU Mujeres, postularse a un cargo de elección popular en México implica enfrentar múltiples formas de agresión, las cuales provienen incluso de las propias dirigencias partidistas. Al respecto, Eleonora Betancur, representante del organismo en el país, señaló que, a pesar de este panorama adverso, apenas una proporción mínima de las denuncias presentadas concluye con una resolución favorable para las afectadas.
Alta impunidad ante la violencia que afecta al 96 por ciento de las candidatas
96 de cada 100 candidatas a legisladoras entrevistadas reportaron haber experimentado al menos una forma de violencia. Cerca del 18 por ciento presentaron una denuncia formal, pero apenas cuatro obtuvieron una resolución que reconoció la violencia.
Durante un foro sobre derechos políticos de las mujeres en el Instituto Nacional Electoral (INE), donde expertas y autoridades electorales alertaron sobre retrocesos en el área, Betancur apuntó que la violencia impregnó el proceso 2023-2024, alcanzando a candidatas experimentadas por igual. A pesar de ello, la mayoría sostuvo que mantendría su disposición a participar en la contienda.
Otro hallazgo, señaló, fue la violencia psicológica, así como las expresiones sexuales, económicas y físicas. Más de ocho de cada 10 candidatas legislativas participantes en el estudio reportaron violencia en actos presenciales de campaña, y una proporción similar, en el entorno digital.
Más de la mitad la identificó dentro de sus propios partidos, y esto es interesante, y en medios de comunicación tradicionales; es decir, la violencia atraviesa distintos espacios de la competencia electoral”.
Identifican violencia dentro de partidos políticos
Betancur enfatizó que las cifras deben ir acompañadas de un análisis profundo sobre cómo opera este fenómeno y su repercusión en la vida democrática. En el foro impulsado por la consejera electoral Carla Humphrey, se expuso que tener una postulación no asegura autonomía en el liderazgo, pues incluso mujeres con amplia trayectoria enfrentaron presiones.
El informe detalla que cerca del 50 por ciento de las candidatas legislativas sufrió violencia dentro de sus partidos, apuntando en un 60 por ciento de los casos a las propias dirigencias. Además, la situación se vuelve especialmente crítica para las mujeres indígenas frente a la violencia política y vicaria, mientras que en el ámbito municipal el 64.3 por ciento de las aspirantes debió lidiar con labores de cuidado que restringen su participación electoral.
Violencia digital
Otra manera de agresión es deslegitimar públicamente a las candidatas. Por supuesto, el entorno digital puede amplificar las agresiones. Entre las candidatas que experimentaron violencia digital, cerca de cuatro de cada 10 identificaron ataques organizados a través de bots.
A nivel municipal, el estudio detalla que, de un total de 230 aspirantes entrevistadas, 200 reconocieron haber sufrido distintas modalidades de agresión durante la contienda electoral. Los testimonios revelan la influencia de estructuras de poder locales y la presencia de grupos delictivos, destacando que una de cada cinco candidatas enfrentó violencia física, amenazas, coacciones o diversas restricciones.
Fuente: Tribuna del Yaqui
